TRAS DOCE AÑOS EN EL LUGAR
Una familia ‘okupa’ intenta frenar la urbanización del sector de Decathlon
Los propietarios querían comenzar las obras mañana e iniciar el centro comercial a primeros de año.
Yolanda, José, Dolores, Bernabé y Lucía, ayer en la finca en la que viven. MARCIANO PÉREZ
Llevan 12 años allí. Entraron un día en las naves del antiguo matadero, ya abandonado, y «el dueño les dio permiso para que lo cuidaran», como apunta Pedro Hernández. «Son okupas, pero entre comillas porque ellos ni siquiera sabían que lo habían vendido ya», como señala el hijo de Dolores, de 70 años, quien vive con su pareja, José, otros dos hijos y una sobrina en uno de los edificios que forman parte de los terrenos en los que se ejecutará la urbanización del sector La Serna-La Granja. Ayer, la Policía estuvo allí para verificar por seguridad que no había nadie allí con el objetivo que el miércoles entraran las máquinas a demoler las edificaciones. Pero estaban ellos y no se irán, como recalca el portavoz familiar, quien reclama «que actúen los servicios sociales» y les busquen «una solución para tener una vivienda digna», dado que el núcleo apenas cuenta con 480 euros de dos pensiones. «De aquí no se mueven», porfía, antes de intentar frenar hoy el comienzo de los trabajos con una denuncia ante el juzgado porque «les dijeron que se fueran de manera verbal y tiene que notificarlo de manera oficial».
Su presencia deja en interrogante el comienzo de los trabajos del sector, que acumula más de 10 años de retraso sobre el plan inicial después de haber tenido que salvar múltiples trabas administrativas y recursos judiciales. No hay ya ningún obstáculo más, como apuntan desde la junta de compensación, que insiste en que las indemnizaciones están negociadas, incluida la correspondiente a la propiedad en la que está instalada la familia.
A la espera de solucionar el problema, la junta de compensación, que agrupa a los propietarios de los terrenos, confía en que las máquinas puedan avanzar de inmediato sobre los casi 445.000 metros cuadrados del sector. Por delante tendrán seis meses para ejecutar las calles y servicios de la primera fase. Terminadas estas labores, podrá empezar a ejecutarse el centro comercial de Decathlon, Leroy Merlin y Conforama, entre otros, y en paralelo se acabará la segunda fase de la urbanización. El objetivo es que se pueda abrir a finales de 2020 o principios de 2021.