El PP critica que se alienten proyectos costosos y caprichosos que hoy carecen de encaje
Reclaman un frente común de partidos para afrontar la enorme crisis sanitaria y económica
El grupo municipal del Partido Popular reclama al Ayuntamiento de León un frente común de todos los partidos para afrontar la enorme crisis sanitaria, social y económica que existe. Urgen una forma de gobernar responsable y eficaz frente a la «total falta de participación, la ausencia de diálogo y el oscurantismo» que achacan al alcalde, José Antonio Diez, y al resto de su equipo.
El detonante para que el PP pida un cambio de timón ha sido la autorización de un gasto de 500.000 euros por parte de la Junta de Gobierno Local para pintar la calzada de Ordoño II y sin esperar a debatirse en el pleno, pues aprecian que el regidor sigue adelante con su idea sin escuchar «las protestas de los autónomos, las quejas de los comerciantes y la oposición, la precaria situación de la hostelería o los mil parados más que hay en la ciudad».
Opinan que «la coherencia, la sinceridad y la responsabilidad han abandonado las actuaciones de PSOE-Podemos», y que realizan «un uso desmedido de la toma de decisiones», ya que ninguna circunstancia ha podido cambiar «la intención de Diez de colorear Ordoño, una fijación en la campaña electoral que se hace realidad en plena pandemia del coronavirus».
El Partido Popular cree, además, que León necesita rediseñar el presupuesto municipal, orientando y priorizando los recursos públicos hacia ayudas a los más vulnerables y a los sectores productivos afectados por la enfermedad, lo que supone «abandonar para tiempos de normalidad obras o proyectos políticos caprichosos y millonarios que hoy no tienen encaje», como el planteado para la céntrica avenida. Ven al regidor con una actitud «déspota, soberbia y prepotente».
Una forma de gestionar la ciudad que consideran que se ha acentuado en los más de dos meses de estado de alarma, en los que se ha hecho, en su opinión, «un uso desmedido mediante la toma de decisiones» al margen del pleno en momentos críticos que están haciendo disparar, en palabras de Diez «un déficit presupuestario bestial» en más de ocho millones de euros.
Los populares estiman que el alcalde «ha utilizado las competencias delegadas en una huida hacia adelante, sin atender a la composición política plural del Ayuntamiento de León» y dice que se está hurtando a los grupos políticos y a los ciudadanos que representan «el debate público que por transparencia debe regir la toma de decisiones que les afectan».
El Partido Popular subraya que «estamos viviendo una situación que ha cambiado de manera radical el escenario que existía con anterioridad al gravísimo impacto que está provocando el Covid-19. Una situación que «hace que gran parte de lo programado, lo ideado y lo presupuestado haya pasado a la dimensión de lo irracional», por lo que entienden que es obligatorio obrar de otra manera, y realizar «un intenso esfuerzo entre todos, en la misma dirección abandonando la total falta de participación, la ausencia de diálogo y el oscurantismo actual, con la finalidad primordial de conseguir, en la medida de lo posible, minimizar los efectos de la crisis en que estamos inmersos».
Los populares valoran que ello únicamente se puede lograr «con información transparente, con debate y con soluciones en común». Por eso instan al Pleno a dejar sin efecto la delegación de atribuciones que se efectuó hace casi un año a favor de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento y exigen que se devuelvan al Pleno desde el día siguiente a la adopción de este acuerdo, sin perjuicio de los trámites legales.