El trasvase de vehículos pesados a la León-Astorga se pierde en el olvido institucional
La concesión del Gobierno a favor de las demandas de rebajas de autopistas refresca el recuerdo sobre otras cuentas pendientes en León, acuerdos pasados que se presentaron como definitivos y no llegaron a materializarse. Hace más de tres años que espera turno y vez el paso bonificado del tráfico pesado de la N-120 a la AP-71, como culminación de las medidas de seguridad de tráfico y racionalidad de la circulación que se iban a implementar a favor de los habitantes de las localidades por las que la carretera nacional con más densidad de tráfico de la provincia tiene travesía.
Los desvías de vehículos pesados fue fruto de una acuerdo interadministrativo, del Gobierno de España y del autonómico, que iba a permitir descongestionar la carretera nacional con el desvío bonificado a la autopista de peaje León-Astorga, por ese corredor transversal clave para entender el desarrollo económico y social de la provincia leonesa. La nacional sigue aprisionada por el tráfico y por la siniestralidad.
Atención en toque de queda Las asociaciones de transporte por carreteras comienzan a pedir servicios mínimos para los camioneros durante el toque de queda; el cierre de establecimientos a las 22 horas en impide la cobertura de sus necesidades básicas en ruta. Las asociaciones recuerdan que los transportes por carretera son servicios esenciales y no han parado en ningún momento para garantizar el abastecimiento de alimentos, combustible o materiales para la industria. Y esperan que las autoridades atiendan sus demandas.