Martín Villa obtiene el premio a la mejor comunicación en un congreso internacional por un trabajo de colocación de hueso de tibia en el maxilar
El mejor implante
Extraer un fragmento de tibia, tratarlo, injertarlo en la mandíbula y, sobre él, colocar un implante

El doctor Luis Martín Villa rodeado de todo su equipo de colaboradores en su consulta
Aunque el trabajo se pueda resumir en apenas una frase, es complejo y posible gracias sólo a la experiencia de más de catorce años en implantología dental del doctor Luis Martín Villa y de un grupo de colaboradores que llevan varios años probando distintas técnicas con el fin de resolver distintas enfermedades y problemas bucodentales. El trabajo premiado el pasado mes, seleccionado entre veinte comunicaciones procedentes de todo el mundo, estaba diseñado para resolver los problemas de un paciente joven que debido a una enfermedad peridental había perdido el hueso de la mandíbula y las piezas dentales asentadas en él. Esta falta de masa ósea impedía realizar implantes tradicionales por lo que los especialistas tuvieron que recurrir a extraer un fragmento de su tibia y colocarlo, tras su manipulación, en el seno maxilar. La tibia se elige, explica el doctor Luis Martín Villa, por su fácil acceso ya que con una pequeña incisión se puede extraer suficiente material para la operación; existen -explica el doctor- otros lugares de extracción como la cadera o el cráneo, pero son más complejos de acceso. El hueso del paciente se usa porque así se eliminan los riesgos de rechazo inherentes a otros trasplantes de tejido de donante. La operación dura unas seis horas auque el tratamiento es mucho más largo ya que será necesario esperar a la regeneración del hueso y a su total compactación antes de implantar los tornillos que, posteriormente, sujetarán la pieza dental. La extracción del injerto óseo fue realizada por el traumátologo Fernández Maestro y es, aparentemente sencilla, ya que se requiere una pequeña cantidad de material. El hueso, así extraído, se tritura con un molinillo especial para este tejido y se mezcla con plasma rico en factores de crecimiento que agiliza y facilita su regeneración. La técnica es muy sencilla, según el facultativo. Hueso con plasma rico Una vez mezclado en laboratorio el hueso con el plasma, mediante una pequeña intervención se realiza una ventana en el seno maxilar y allí se introduce el injerto que es protegido con una membrana para impedir su caída antes de la implantación. Este tratamiento de implantología es realizable en el 100 por 100 de los pacientes que han perdido la masa ósea, pero el doctor Martín Villa aconseja agotar antes otras vías. «Cuando se pierde una pieza dental es necesario acudir cuanto antes al odontólogo para evitar esta pérdida de masa ósea que luego genera más problemas de sustitución. Los pacientes deben saber que no se trata sólo de una cuestión estética, es un problema de salud», indica el doctor leonés. El doctor Martín Villa lleva catorce años trabajando e investigando en implantología lo que ha llevado a formar un grupo de trabajo entre los mejores del mundo. El grupo está formado por Jael Fernández Castaño, Isidoro del Llano (en Ponferrada), Javier González Tuñón y Alberto Sicilia, y dirigido por Martín Villa, ha presentado casi una veintena de comunicaciones sobre implantología en distintos congresos científicos.