El obispo de León, Julián López Martín, destacó que más del 50% de los asistentes son laicos
La Semana Pastoral implica a más de 6.000 personas de las parroquias
La diócesis de León organiza por primera vez la Semana Pastoral con la que la iglesia diocesana de la ciudad inaugura el nuevo curso. El obispo de León,
Más de 600 evangelizadores se inscribieron en las jornadas
El Seminario Mayor de San Froilán reunió ayer a más de 600 evangelizadores, de toda la provincia, que acudieron a la presentación de la primera Semana Pastoral. Con la convocatoria de las jornadas se pretende echar a andar el nuevo curso de la iglesia diocesana con el fin de unificar criterios en la programación. «No se trata de algo nuevo», manifestó el portavoz de la diócesis que dijo que la ciudad de León albergaba en años precedentes una semana de formación para los catequistas; «los buenos resultados al empezar el curso -subrayó-, hacían pensar en la conveniencia de ampliarla a los demás evangelizadores». Julián López Martín, nuevo obispo de León, hizo suya la idea y realizó el esfuerzo necesario para llevarla a cabo. Bajo la coordinación del vicario general, y la corresponsabilidad de los delegados de pastoral, dicha iniciativa ha ido tomando cuerpo hasta convertirse en la primera Semana de Pastoral. Durante cinco días se presentarán el programa pastoral diocesano 2002-2003, las programaciones y calendarios de las distintas delegaciones y se desarrollarán trece cursillos. Oración de agradecimiento En torno al obispo de la diócesis los asistentes, que poblaban la capilla, comenzaron la semana orando al señor bajo el lema Id y anunciad, con el fin de unificar y concienciar a los evangelizadores del trabajo que deben realizar . «La semana produce un efecto multiplicador por diez, aunque no están todos los que son, el programa se va a repetir en cada una de las parroquias e implicará a 6.000 personas», afirmó el obispo al referirse a la buena labor que producen en la sociedad iniciativas de esta índole. Para los coordinadores de las jornadas el efecto que se va a generar con la convocatoria va a ser muy positivo debido a que desde el primer momento van a conocer, de viva voz, el programa que van a desarrollar en las distintas delegaciones parroquiales. «Los documentos del Papa hablan de ofrecer una pastoral con nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas estrategias», comentaban los organizadores que resaltaron la importancia de convertir las antiguas jornadas en unas más dinámicas en las que predomine la información. Con la presentación del nuevo proyecto los participantes conocieron los acentos y subrayados que el próximo año tendrá la evangelización en la diócesis leonesa. Respuesta a los tiempos La jornadas previstas para hoy toman como punto de partida la programación presentada ayer, hoy martes los participantes se distribuyen en grupos de trabajo dependiendo de la delegación pastoral al que pertenecen. En cada uno de los siete ámbitos se presentan las actividades propias y su calendario de acciones para el curso 2002-2003. A partir de ahí los evangelizadores comparten sus opiniones, dan su valoración personal, e intentan verificar las posibilidades reales de implantación que pueden tener las distintas acciones propuestas en el medio en el que se mueve cada participante. «Es importante constatar el grado de corresponsabilidad que los distintos inscritos a la semana manifiestan tener en las líneas y actividades marcadas por las delegaciones diocesanas», declaró el portavoz de la diócesis de León, Andrés de Paz Domínguez. Las jornadas concluyen el próximo día 20 con una Eucaristía en la Catedral. Posteriormente el obispo invita a todos a degustar un vino español para agradecerles su asistencia y hacerles partícipes de la importancia de comprometerse con los más desfavorecidos de la sociedad.