El Ayuntamiento reclama a Teconsa que permita la ocupación de las 255 plazas, bloqueadas desde hace cuatro meses
León exige que se abra el párking de la plaza Mayor
El párking subterráneo de la plaza Mayor sigue cerrado después de su inauguración oficial hace ya algo más de cuatro meses. Sólo du

La entrada al aparcamiento de la plaza Mayor por Caño Badillo está cerrada desde hace cuatro meses
El Ayuntamiento pretende que el párking de la plaza Mayor abra sus puertas de forma urgente ante el problema de aparcamientos de la zona antigua de la ciudad. De este modo, el concejal de Urbanismo comenta su intención de ponerse en contacto inmediatamente con la empresa adjudicataria de la explotación del estacionamiento para que cierre sus trámites y ponga en marcha el servicio. Cecilio Vallejo asegura que Teconsa aún no ha presentado en el Ayuntamiento la solicitud para que el aparcamiento pueda ser explotado en rotación. En principio estaba previsto únicamente para residentes, aunque la venta de únicamente un 23% de las plazas obligó al Ayuntamiento y a la empresa a replantearse su objetivo inicial y decidir convertir el párking en público. A pesar de que este trámite debía haberse resuelto en julio, algo más de cuatro meses después de su inauguración, el aparcamiento sigue cerrado. Además, el Pleno aún tiene que aprobar también las tarifas para su uso, que serán las mismas que las de los estacionamientos de Ordoño II y Santa Domingo. El concejal de Urbanismo confirma, igualmente, que el párking cuenta con el resto de las licencias preceptivas. Reconoce, asimismo, que la demora en su apertura está perjudicando al casco antiguo y que el asunto debe ser resuelto cuanto antes. La venta sólo del 23% de las plazas del párking de la plaza Mayor, que en principio en su totalidad estaba previsto para comerciantes, hosteleros y vecinos de la zona, convierte definitivamente 195 de las 225 plazas en rotatorias. La empresa encargada de la construcción y explotación del aparcamiento durante los próximos 75 años vendió 60 plazas a un precio medio de algo más de 10.200 euros (1,7 millones de pesetas). Antes de abrir al uso público el área subterránea deberá instalar barreras y máquinas expendedoras y de pago automático para atender el servicio. El Ayuntamiento recibió a finales de junio las obras con la certificación de recepción firmada por la empresa y técnicos de la institución municipal.