Economía
Interactivo | La crisis se lleva por delante 160 empresas en once meses y otras 21 entran en concurso
El comercio, la construcción y las actividades inmobiliarias son los sectores que más compañías han perdido este año

Concursos de acreedores y disoluciones de empresas
Los concursos de acreedores crecen en León a un ritmo mayor que en el resto del país. Mientras que en España aumentaron un 40% en los primeros once meses del año, en la provincia el número de empresas amenazadas por la liquidación subió un 50%, al pasar de las 14 compañías concursadas hasta noviembre de 2020 a las 21 de este curso, según los datos facilitados por la consultora Informa D&B. También hay un 14,29% más de disoluciones. O lo que es lo mismo, 160 empresas menos.
La moratoria que aprobó el Gobierno el ejercicio anterior para mitigar los efectos de la pandemia sobre miles de negocios evitó que muchas se declararan en quiebra a pesar de que su situación era insostenible, algo que evidencia el último balance sobre concursos de acreedores, que en términos generales arroja las peores cifras desde 2014. Aumentaron en prácticamente todas las comunidades autónomas y casi ningún sector queda exento.
En León solo se libran las industrias extractivas, las dedicadas a la energía, las de intermediación financiera, de administración, educación y sanidad. El resto de actividades se han visto afectadas, aunque con una intensidad diferente. El comercio, con siete empresas en concurso, es el que más incidencia registra. Hay otras cuatro compañías dedicadas a la prestación de servicios empresariales y dos más de hostelería que del mismo modo han acudido al juzgado para reducir su deuda o renegociar el calendario de pagos. Además hay una relacionada con la agricultura, otra sin especificar, una de construcción, como de transportes y comunicaciones, y tres más dedicadas a la industria.
Micropymes
A nivel nacional —en este caso no hay un análisis por provincias—, marzo y junio fueron los meses con más movimiento. En cuanto al tamaño de las empresas, la mayoría, según apuntan desde Informa D&B, son micropymes (87,45%). Menos del uno por ciento tienen más de diez trabajadores.
Respecto a la disolución de empresas, la lectura es muy similar, aunque el incremento sea más moderado. En lo que va de 2021 —solo falta el análisis de diciembre— 160 sociedades han presentado mediante escritura pública la liquidación. Son veinte más que en el mismo periodo del año anterior, marcado, sobre todo, por las limitaciones y las restricciones a las que obligó la emergencia sanitaria, todavía vigente, pero la vacunación ha permitido flexibilizar esas medidas y recuperar parte del consumo, que se desplomó durante los peores meses de la pandemia. Las ayudas que pusieron en marcha las diferentes administraciones para amortiguar el golpe y evitar que el coronavirus se llevara por delante a empresas que eran viables, pero que por la actual coyuntura habían entrado en una situación de insolvencia, retrasó la agonía de las que ya arrastraban problemas insalvables.
A la espera
La moratoria del Gobierno retrasó la declaración de quiebra de muchas compañías en riesgo
Perfil
La mayoría de las empresas afectadas tienen menos de diez trabajadores
En este caso hay compañías de todos los sectores, excepto de intermediación financiera y administración, los únicos que salen indemnes. El que peor parado resulta es el de la construcción, que perdió en los once primeros meses del año 53 empresas. Desaparecieron otros 37 comercios, once compañías de transportes, once industrias, seis establecimientos de hostelería, seis sociedades dedicadas a las comunicaciones, las mismas que a la sanidad, y doce relacionadas con los servicios empresariales. Además, se liquidaron tres de agricultura, dos de industrias extractivas, dos más de energía y otras dos de educación. El informe acredita también que se disolvieron ocho empresas bajo el epígrafe de «otros servicios» y una más «sin determinar».
En España, solo en el mes de noviembre, desaparecieron 2.356 empresas que daban trabajo a 9.340 personas y facturaban 1.920.467.773 euros. El balance de los once primeros meses de 2021 es demoledor: hay 24.460 compañías menos. El año anterior desaparecieron 20.254. El impacto económico es de 16.000 millones de euros; 72.629 empleados se quedaron sin trabajo.