Diario de León

León encarga los primeros contenedores marrones que obligarán a afinar el reciclaje

El Ayuntamiento cuenta con 1,8 M€ para la primera fase que en 2023 obligará a separar ya a los grandes productores

Diferentes contenedores de basura en una calle de la capital. MARCIANO PÉREZ

Diferentes contenedores de basura en una calle de la capital. MARCIANO PÉREZ

León

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Los 74.418 hogares apuntados en el padrón hacen hueco para un nuevo recipiente en el que afinar el reciclaje . Las calles de la ciudad sumarán a primeros de año un cubo adicional, identificado con color marrón, en el que arrojar todos los desechos susceptibles de poder recuperarse para la elaboración de biogás o fertilizantes. Los restos de carne y pescado, o de fruta y verdura, el pan, las cáscaras de huevo, el papel de cocina, las infusiones, los posos del café o las flores se anotan en esta nueva fracción del reciclado . Para su gestión, el Ayuntamiento de la capital leonesa dispone ya una inversión de 1.810.160 euros para comprar la primera remesa de contenedores y el equipamiento para la recogida, aunque todavía no se podrá en funcionamiento el sistema de cerradura que permitirá abrirlos con una tarjeta o un código QR guardado en el teléfono móvil.

El presupuesto se nutre con una aportación de 1.346.400 euros canalizada por la Junta, dentro de las «ayudas directas a entidades locales para la implementación de la normativa de residuos, financiadas por la Unión Europea Next Generation EU», como quedó aprobado en el último Pleno municipal. La partida, apuntada ya como modificación presupuestaria, permitirá sacar en las próximas semanas a contratación los nuevos contenedores, de acuerdo a los pliegos en los que trabajan los técnicos municipales, y cumplir con el plazo de 2023 que se habían marecado de acuerdo a la normativa promovida por la UE.

Periodo de adaptación
El sistema de apertura con tarjeta o QR quedará para 2024, cuando afecte a los 74.418 hogares

Aunque en este primer año, el Ayuntamiento de León empezará a trabajar en la recogida de esta nueva fracción del reciclaje con los considerados grandes generadores de biorresiduos. La categoría la integran «los bares, restaurantes, mayoristas, comedores, servicios de restauración colectiva y establecimientos de consumo al por menor», como se cita en la documentación. La focalización en estas empresas hará que los responsables del consistorio opten por colocar los primeros contenedores marrones de 800 litros de capacidad en los entornos en los que más se acumulan.

 

El 2023 se marca como adaptación. No sólo para estos considerados grandes generadores, sino para que los ciudadanos se acostumbren a su presencia en la calle. La apertura libre permitirá que se utilicen por parte de todos los hogares para que, ya en 2024, entre en vigor el sistema de cerradura monitorizada. Este paso tendrá que esperar a que el Ayuntamiento de León disponga los 1,5 millones de euros que se calcula que constará el software con el que se gestionará no sólo el desbloqueo, sino también otras funcionalidades como el aviso de que están llenos para racionalizar la recogida.

Economía circular
Los residuos del cubo marrón producirán biogás para alimentar la red de calor planificada

La previsión inicial habla de que ocupen espacio urbano en la calle cerca de medio millar de cubos con la tapa marrón. Su reparto se acomodarán en su mayoría en las 600 islas en las que ya tienen presencia el amarillo de los plásticos y envases, el azul del papel y cartón, los verdes del vidrio y los grises en los que hasta ahora se echa el resto. Aunque, de arranque, aparecerán también en el casco histórico y el Ensanche, donde después se prevé que se ponga en funcionamiento un sistema por el cual no queden en la calle durante el día, sino que se coloquen a última hora de la tarde y desaparezcan antes de media noche retirados por un vehículo específico.

Pero para que el servicio se ajuste al plan global habrá que esperar como mínimo a 2024. Este año, de acuerdo a la estrategia definida, se espera que también esté en funcionamiento la planta de energías renovables planificada en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente de la Junta en Puente Castro. Los desechos del contendor marrón alimentarán un de las calderas para generar biogás y alimentar la red de calor. Auinque hasta entonces, la entrada de esta nueva fracción obligará a habilitar un nuevo espacio en la planta de transferencia de residuos de Trobajo del Cerecedo.

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