El 50% de las heridas ya lo habían intentado antes de ir a la cárcel
El 50% de las mujeres que se autolesionan durante el primer año en prisión tenía marcas o cicatrices de lesiones anteriores en su ingreso en el centro, de acuerdo a los datos del estudio.
La evaluación de las internas a su ingreso en prisión debe incluir, por tanto, una revisión de marcas o cortes en los brazos. Las internas que declaran abiertamente que se han autolesionado porque querían escapar de su situación vital tienen un mayor riesgo de llevar a cabo conductas autolesivas de alta letalidad, comparadas con aquellas que afirman haberlo hecho para afrontar una emoción o pensamiento desagradable en particular.
FACTORES DE RIESGO
Estas declaraciones son preocupantes cuando los siguientes factores adicionales están presentes: intentos de suicidio que requirieron tratamiento médico, alta impulsividad y otros elementos similares.
Asimismo, este proceso requiere evaluar la situación que rodea las conductas autolesivas. Incluso aunque las conductas parezcan una forma de manipulación, como, por ejemplo, lograr ser trasladada a otro módulo más cercano a su pareja o ganar mayor atención del personal penitenciario, normalmente estas intenciones son multifactoriales.