Torre pide más iluminación en las calles «por seguridad»
Torre plantea un Plan Director que recupera la policía de proximidad y la brigada especial

Torre ve escasa la iluminación de las calles y quiere mejorarla. DL
La candidata del Partido Popular a la Alcaldía del Ayuntamiento de León, Margarita Torre, asegura que el «Ayuntamiento tiene la obligación de proporcionar tranquilidad a los vecinos» con mejor iluminación en las calles. A su juicio, los sucesos de las últimas semanas dejan claro que «José Antonio Diez no lo hace» y que «la dejadez que sufre León tiene que terminar el 28 de mayo».
La candidata popular anunció ayer que si es regidora apostará por una mejora en el alumbrado público de la ciudad después de la ola de sucesos de las dos últimas semanas, que han incluido agresiones con armas blancas y una escalada de robos en viviendas y locales del centro.
«No puede ser que sean nuestros comerciantes los que se tengan que encargar de que nos sintamos seguros al pasear de noche por las calles de León», aseguró Margarita Torre, quien insistió en que ésa «es una tarea que corresponde al Ayuntamiento leonés».
Entre las medidas en materia de seguridad ciudadana contenidas en el plan de gobierno de la candidata del PP figura el desarrollo de un Plan Director de Seguridad y Emergencias que va a incluir la recuperación de la policía de proximidad y la brigada especial, y la instalación de nuevas cámaras en zonas que requieran una mayor vigilancia. Torre también ve necesidad de «mejorar el nivel de vida de los trabajadores y de los empleadores de León» y para ello quiere revitalizar uno de los sectores clave en la economía de la ciudad, el del turismo, aplicando varias medidas innovadoras, entre ellas la promoción como destino slow.
«El turismo es un motor fundamental», insiste, y «debemos convertirlo en un generador de puestos de trabajo y que, además, redunde en una mayor actividad para otros sectores del municipio». Las medidas que plantea «parten de un diagnóstico bastante preocupante: gran parte de los turistas llegan atraídos casi en exclusiva por el ocio de tapeo y muchas veces no vinculan esa diversión con la tradicional inmersión turística (museos, monumentos...).