Monjas asentadas desde el siglo XV en Zamora ceden su convento tras su traslado a León

El convento zamorano, ya cerrado. MIRIAM MONTESINOS
Las monjas de la orden de las Clarisas, con presencia en Zamora desde el siglo XV, han cedido este lunes su convento zamorano a la diócesis después de que el pasado sábado día 13 abandonaran su emplazamiento las últimas religiosas de la congregación que permanecían en él para trasladarse a León.
La marcha se debe a que la falta de vocaciones y de relevo generacional hacían que fuera inviable que las cuatro monjas de avanzada edad que permanecían en el convento de Santa Marina de Zamora siguieran en él después de que la congregación llevara en su actual emplazamiento del Palacio de los marqueses de Villagodio desde el siglo XIX.
La Diócesis de Zamora se ha hecho propietaria del convento a condición de que su uso sea para fines estrictamente diocesanos, algo que queda garantizado en una cláusula que establece que si se produjera cualquier tipo de enajenación del inmueble, la cantidad recaudada volvería a las religiosas, según ha precisado el Obispado de Zamora este lunes en un comunicado.
El número de las hermandas del convento se vio "reducción drásticamente en los últimos años", lo que impedía que funcionaria "con autonomía", por lo que el pasado mes de marzo se acordó su cierre.
El delegado diocesano de Patrimonio de Zamora, Miguel Ángel Hernández, documentó en su tesis doctoral que el convento de Santa Marina fue fundado en Zamora en 1482 y que desde 1766 hasta 1868 las religiosas marinas de Zamora vivieron en un convento ubicado en la céntrica calle de Santa Clara.
El gobierno revolucionario decidió entonces convertir este monasterio en la sede del Gobierno Civil, por lo que las religiosas fueron exclaustradas y trasladadas a otros monasterio en el que permanecieron trece años hasta que en 1881 se establecieron en el palacio de los marqueses de Villagodio que ahora han cedido a la diócesis tras su marcha.