Un peón de la Limpieza cobra 49.000 € en el año de mayor suciedad que sufre León
La «improvisación» del servicio permite repartir medio millón en pluses y diferencias de categoría
Que la porquería campa a sus anchas en León aportando una imagen nada halagüeña de la ciudad es una realidad palpable con sólo recorrer las calles y jardines. La sorpresa surge al constatar que en el año de mayor suciedad en la capital leonesa los emolumentos que perciben una quincena de peones del servicio de Limpieza Viaria que gestiona el Ayuntamiento oscilan entre los 42.000 y 49.000 euros. Incluso algunos de ellos superan los 53.000 euros brutos al año.
Las cantidades se disparan porque la mayoría de ellos ejercen en una categoría profesional superior como capataces de día o noche, jefe de taller y ayudantes de servicios, lo que eleva en hasta 14.000 euros sus nóminas y denota una peculiar gestión de la plantilla basada en movilidades.
Desde el propio servicio se denuncia que «desde el paso del personal al Ayuntamiento no existe una estructura o proyecto de servicio», de modo que el trabajo «se realiza de una forma totalmente improvisada». También inciden en que esa carencia de un proyecto «imposibilita realizar un seguimiento del servicio, del cumplimiento laboral o de las posibilidades de mejora».
Las mismas fuentes explican que para efectuar el trabajo de limpieza en León se rellena un «preparte que elaboran el secretario general de USO que es un ayudante de servicios de noche, su hermana que es peón pero efectúa tareas de capataz y otro afiliado peón que realiza funciones de ayudante de servicio». El preparte se lo entregan a los capataces y posteriormente se rellena otro con el trabajo real supuestamente ejecutado cada día antes de remitirlo al personal de administración para su seguimiento y control. Desde octubre esos partes ni siquiera llegan a las administrativas, al igual que las incidencias.
Además, cada año se reparte casi medio millón de euros en pluses y para compensar las diferencias de categoría, pero sólo benefician a 58 trabajadores, el 32% de la plantilla. En concreto a 15 mandos intermedios, 24 conductores de primera, y otros 19 de segunda. Así que el sistema denota una deficiente gestión que también afecta al resto de gastos.
La maquinaria del servicio está «obsoleta» y se sigue reparando con costes elevados. Fuentes de la plantilla denuncian que «la falta de previsión» ha llevado a que se aprobara en julio de 2022 un contrato de renting para tres fregadoras por 200.830 euros. Estas máquinas han acumulado 350 horas de trabajo ya que en los meses más fríos no pueden trabajar, lo que implica un coste de 300 euros por hora trabajada sin incluir el personal y el gasóleo. También se reparó un camión del año 2004 por 15.000 euros.
Con un servicio poco supervisado y sin plan el abandono de la ciudad extiende sus tentáculos desde el centro urbano a los barrios. La promesa de recuperar «una ciudad limpia» que manifestó el alcalde en su discurso de 2019, choca con la mugre que se encuentra en la calle y con un sinfín de graffitis sin limpiar.