Investigadas 20 personas por los gases de coches
La Guardia Civil extiende las pesquisas a 13 empresas de tratamiento de vehículos
Efectos intervenidos durante la operación. DL
La Guardia Civil investiga a 20 personas como responsables de 13 centros autorizados de tratamiento de vehículos (CAT) de la provincia leonesa por irregularidades en la gestión de los gases de efecto invernadero.
Según informó ayer la Subdelegación del Gobierno, agentes del equipo del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Comandancia de León finalizaron el desarrollo de la operación ‘Leocat’, que se inició en el mes de marzo con la inspección en un centro autorizado de tratamiento (CAT) de esta provincia en la que se detectaron irregularidades, tanto en la gestión física como documental de los gases fluorados contenidos en los sistemas de aire acondicionado de los vehículos fuera de uso (VFVU).
A la vista de las deficiencias observadas se inició una investigación más exhaustiva con la inspección de todos los CAT de la provincia y se constataron irregularidades en un total de 13 empresas, por lo que se procedió a la investigación de los responsables de las mismas.
De las gestiones realizadas por el equipo del Seprona de León se ha determinado que citados CAT no estaban gestionando correctamente los gases de los circuitos de aire acondicionado de los vehículos destinados a desguace.
Así, al final de la vida útil de un vehículo, estos deben ser recuperados y acumulados en unas bombonas específicas para su almacenaje, comunicándose dichos datos a través de una memoria ambiental a la autoridad competente en materia de residuos de la Comunidad Autónoma, tanto la cantidad recuperada como el destino y gestión que se le dan a dichos residuos.
Las investigaciones llevadas a cabo han permitido determinar que existía un desfase entre la cantidad declarada y la que debería de haberlo sido recuperada.
Estos tipos de gases (CFCs, HCFCs, HFC (R134a-tetrafluoroetano), PFC y el SF6) por su tipología y composición pueden afectar gravemente a la capa de ozono o aumentar la cantidad de CO2 emitida a la atmósfera, lo que favorece el calentamiento global ya que estas sustancias permanecen hasta cientos de años sin degradarse.
Por esta razón, desde hace años se ha ido restringiendo su uso con el objeto de disminuir su utilización y evitar su impacto nocivo contra el medio ambiente.
Al finalizar la vida útil de los vehículos equipados con sistemas de aire acondicionado que emplean los fluidos refrigerantes contenidos en el interior de sus circuitos deben de ser recuperados y gestionados correctamente según la legislación vigente.