SUCESOS
Triana Martínez solicita su primer permiso penitenciario en Villabona
La hija de la asesina de Isabel Carrasco se acerca ya al cumplimiento de la mitad de los veinte años de condena que se le impusieron
Triana Martínez, durante su interrogatorio en la Audiencia. RAMIRO
Triana Martínez, la hija de la autora material del crimen de Isabel Carrasco, ha solicitado su primer permiso penitenciario en la prisión de Villabona (Asturias) camino de la mitad de la condena de veinte años que se le impuso como cooperadora necesaria de los planes ideados para acabar con la vida de la presidenta de la Diputación Provincial de León el 12 de mayo de 2014.
Triana se acerca a la mitad de la pena y tiene derecho a los primeros beneficios penitenciarios. Su madre tardará un año más , por cuanto la resolución firme le impuso 22 años de condena. Quince y medio se decretaron para Raquel Gago, la tercera implicada, que goza ya de la semilibertad.
La abogada Anabel Prieto Torices, que asumió la representación legal de madre e hija el pasado mes de mayo junto al abogado José Ricardo Arribas, aseguró ayer a el Diario.es Asturias que no hay motivos objetivos para denegar la concesión de los permisos ordinarios de salida que Triana está reclamando.
“Mi representada ha cumplido ya la cuarta parte de la condena el 8 de mayo de 2019. Cumplirá la mitad de la pena impuesta el 5 de mayo de 2024; las dos terceras partes el 3 de septiembre de 2027, las tres cuartas partes el 3 de mayo de 2029 y estará completamente liberada de la condena el 1 de mayo de 2034”, enumeró-
A Triana se le atribuye un papel instigador en la trama del crimen. Tras haber trabajado como ingeniera de telecomunicaciones de la Diputación, expresó su deseo a Carrasco de hacer carrera política como concejal en Astorga, a lo que se opuso la presidenta del PP entonces.
Así se iniciaron una serie de desencuentros que llevaron a la madre a adoptar la determinación de acabar con la vida de la víctima, a la que descerrajó tres tiros en la pasarela cercana a la sede del PP en León. Luego se deshizo de las ropas y la pistola, que metió en un bolso y dejó en manos de su hija, con la que había concertado un encuentro furtivo en un callejón de la calle Colón.
Cuando madre e hija se encontraron más tarde, tras haber dejado Triana el bolso en el interior del coche de Gago (en un controvertido momento de la trama) fueron reconocidas por un policía jubilado , que había seguido a la autora de los disparos tras presenciar el crimen. Las delató ante la Policía Local, que practicó su detención cuando iban a introducirse en un deportivo de alta gama estacionado ante la sede de UGT Y CC OO.
El jurado popular las declaró culpables y el magistrado presidente decretó para ellas penas de 22 y 20 años de prisión, respectivamente.