Las familias urgen medidas contra la «preocupante» vejez del colegio Trepalio
La reforma de 630.000 € quedó desierta y nada se sabe del millón de los Next Generation
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En 1972, San Andrés del Rabanedo estrenó dos colegios públicos , el Teodoro Martínez Gadañón y el Trepalio . Ambos fueron inaugurados por el ministro de Educación y Ciencia. José Luis Villar Palasí, y han gozado durante su medio siglo de vida de buena aceptación por parte del alumnado. No obstante, el paso del tiempo ha dejado una profunda huella en los edificios, acrecentada por la poca rigurosa calidad que se exigía en aquellos años a los materiales y que ha llegado al punto de generar las críticas de las familias de los 400 alumnos que acuden al centro de Trobajo del Camino por desconchones, humedades y un estado de abandono para el que piden soluciones.
Un deterioro contra el que se habían unido en 2016 el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, las Ampas y las direcciones de los dos colegios para exigir a la Consejería de Educación una reforma integral de casi 700.000 euros que incluyera las cubiertas. El documento técnico se remitió varias veces a la consejera, María del Rocío Lucas, señalando «el lógico malestar en la comunidad educativa y en el Ayuntamiento» que generan las deficiencias de los centros educativos, «fruto de su antigüedad, que les impiden estar a la altura de las necesidades tanto del alumnado como del profesorado, en lo que a los mínimos parámetros de calidad se refiere».
Y la consejería destinó más de 230.000 euros de 2017 a 2020 que sirvieron para colocar un ascensor y mejorar la accesibilidad, pero no para taponar las deficiencias del inmueble. El Ayuntamiento intentó acometer entonces la remodelación con dinero propio (200.000 euros) y del Eren (430.000 euros) para eliminar la actual envolvente del edificio, formada por cubiertas de chapa y fibrocemento, y sustituirla por una moderna de mayor eficiencia energética, junto con la renovación de ventanas, pero el concurso de la obra se quedó desierto por el alza que experimentaron los materiales.
San Andrés intentó superar ese bache en 2022 incrementando la dotación hasta 1.067.318,48 euros optando a los fondos europeos Next Generation dentro de la línea de ayudas a Entidades Locales para la Rehabilitación de Edificios Públicos (Pirep), pero nada se sabe de la ayuda que iba a modernizar por fin las instalaciones de medio siglo y aportar una nueva fachada respetuosa con el medio ambiente, además de cambiar el sistema de evacuación de aguas del edificio y ahorrar en materia de energía al garantizar un mayor aprovechamiento del sistema de calefacción del centro educativo. Aunque esos trabajos son competencia de la Consejería de Educación, desde el Ayuntamiento de San Andrés apostaron por mejorar la eficiencia energética cuanto antes para lograr un beneficio para el alumnado y la comunidad educativa, pero la subvención se quedó en un limbo.