La economía leonesa es la que menos crecerá este año en toda la autonomía
León suma un ejercicio más con el aumento del PIB más bajo de toda la Comunidad

El aumento de la actividad en la provincia encadena un nuevo ejercicio en el que el crecimiento de la economía local se sitúa a la cola del avance autonómico. Y más lejos aún de la media nacional. Todo frente a un escenario que de cara a 2025 apunta de nuevo al crecimiento, pero más moderado. En resumen, la economía leonesa sigue perdiendo fuelle en su aumento y se distancia cada vez más del desarrollo de otras partes del país, y también de la Comunidad. La demanda interna, medida tanto en consumo de los ciudadanos como en inversión empresarial y administrativa, marcan el ritmo de este crecimiento económico general, junto con el dinamismo de las ventas de las empresas locales a otros países. En León esta dinámica se ralentiza, y abre una brecha cada vez más honda frente a otros territorios, también los que le rodean, en las principales ramas de actividad.
Son algunas de las conclusiones del último informe de Previsiones Económicas de Castilla y León que publica Unicaja, realizado por Analistas Económicos de Andalucía. En el que se describe el contexto económico nacional e internacional, y se ahonda en la coyuntura económica específica de Castilla y León, con las previsiones de crecimiento para 2024 y 2025 diferenciadas para cada una de sus provincias.
Este análisis provincial deja claro el distinto paso al que avanzan las economías de cada uno de los nueve territorios autonómicos. El crecimiento en el segundo trimestre de este año está encabezado por Burgos (4,1%) y Valladolid (4%), que marcan un eje de desarrollo en el que se dan las tasas interanuales de dinamismo más elevadas. Por encima de la media autonómica (del 3,6%) crecen también Segovia (3,8%) y Palencia (3,8%).
El mapa marca un eje de desarrollo económico autonómico que está claro desde hace ya muchos años, y que deja al margen el avance de parte de la Comunidad. Con un dato mucho más preocupante: León es la única provincia que no alcanza un crecimiento del 2% en el período analizado, lo que se suma a la menor tasa de crecimiento que ya registró durante el año pasado en toda la autonomía. Una suma de retrasos que hunden a la provincia en el abismo del retraso frente a sus vecinas; que ya están a su vez alejadas de los territorios nacionales en los que se concentra el crecimiento económico del que presume el conjunto del país.
Los datos del último informe de Unicaja recuerdan que según la OCDE la economía mundial crecerá este año, y también el que viene, un 3,2%. Un dinamismo que se asienta sobre todo en el “sólido aumento del comercio, la mejora de los ingresos reales y una política monetaria menos restrictiva en muchas economías”. El control de la inflación es otro factor a favor, aunque las tensiones geopolíticas siguen amenazando el conjunto.
En el conjunto de España el crecimiento económico sigue siendo mayor del pronosticado al inicio del ejercicio, lo que se debe sobre todo por el aumento de la demanda interna. La previsión del Banco de España es que el PIB nacional crezca un 2,8% este año, tras las sucesivas revisiones al alza realizadas a lo largo del ejercicio por los distintos organismos.