Así funciona un parlamento y cómo acercarlo a la ciudadanía
Pollán: “Es esencial insistir en que la gente conozca la separación del legislativo y ejecutivo”

Pollán, Torné y Arvizu protagonizaron la mesa redonda.
En la mesa redonda sobre cómo funciona un parlamento y cómo acercarlo a la ciudadanía, Fernando de Arvizu coincidió en señalar la dedicación del parlamentario como dignísima e ilustrísima, y que su transmisión a la ciudadanía depende del ejercicio y desempeño que realicen los parlamentarios. El veterano político, que ejerció la representación legislativa como Procurador autonómico y senador, acompañó a Carlos Pollán, presidente de las Cortes de Castilla y León, en una propuesta de debate que moderó Joaquín S. Torné, director de Diario de León. “El parlamentarismo, que es parte de la política, y como tal, es una parte de servicio a la comunidad; si alguien tiene y desarrolla su profesión, con el tiempo puede decidirse a hacer algo por la sociedad”, introdujo Arvizu, al momento que le daba pie a un consejo para neófitos: “La política municipal mata”, dijo, como legado de otro que le dio su padre. Carlos Pollán aportó además un punto de vista que comparte desde la perspectiva de los que “hemos llegado tarde a la política” en la que advierte con nitidez y certeza que “hay políticos que trabajan, y lo digo con la experiencia de quien lo ve a diario”.
En la conversación se abordan cuestiones que llevan a evitar confusiones entre conceptos vitales para resolver asuntos que conciernen a la vida pública. “El legislativo queda relegado del ejecutivo porque el ejecutivo acapara el protagonismo ante los medios de comunicación”, resuelve Fernando de Arvizu sobre esta causa de duda en el trabajo diario del parlamentario que disecciona con precisión entre la actividad que va de las iniciativas legislativas, los proyectos de ley, las enmiendas y los plenos.
Pollán comparte el desempeño de la responsabilidad como presidente de las Cortes de Castilla y León, desde la que destaca la satisfacción que genera la palabra consenso, lograda en algún aspectos como la concesión de distinciones. Analizó, además, el desempeño previo a lo que se muestra en el debate plenario, que abarca el trabajo en las comisiones y en la tarea diaria a la que se aplican los parlamentarios desde las diferentes comisiones. Y analiza el roce de debate entre la labor del legislador que interpela al ejecutivo. “El asunto está en el límite de la intervención para llegara la cuestión”. “Habla lo menos posible”, advierte y aconseja Arvizu. “Porque lo otro es darle pistas al enemigo”, añade el veterano parlamentario, que ensalza la labor del orador, la vocación de la entrada en debate, del cuerpo a cuerpo, del parlamentario que no se ciñe a quien sube al atril con un guion escrito y no se sale de él. “Para el parlamentario, lo más importante es lograr que te escuche”.
Carlos Pollán dirigió la intervención por la urgencia d ella actualidad política que lleva a trabajar “por hacer ver al ciudadano la diferencia entre poderes, eso es esencial ahora, e insistir en que existen una líneas vitales en la separación entre poderes legislativo y ejecutivo, además del judicial”. Pollán también defiende que la altura del debate “depende del ejercicio que realice el parlamentario”.
Respecto a la actividad divulgativa que aplican las Cortes para mostrar la labor que se realiza en el parlamento autonómico, Carlos Pollán resalta el amplio seguimiento que tienen los eventos entre la población que de forma masiva acude a la sede legislativa para interesarse por esa maquinaria de representación democrática.