La reforma laboral no se ha traducido en mejora de la calidad del empleo según UGT
Aumentan los contratos indefinidos, pero con más fijos discontinuos
En León se firmaron en 2024 casi 35.790 contratos sin plazo de finalización, cuando fueron 6.920 en 2019

Dos trabajadores de las construcción. LuIS TEJIDO
En León se firmaron el año pasado 35.788 contratos indefinidos, que se han ido incrementando considerablemente respecto a los últimos años como consecuencia de la reforma laboral que entró en vigor en abril de 2022. Sin embargo, pese a la idea de que esto pueda resultar algo positivo, esta contratación que daría estabilidad al trabajador ya no es sinónimo de calidad en el empleo. El objetivo de la reforma laboral era acabar con la dualidad en el mercado de trabajo limitando las contrataciones temporales a necesidades de producción, tras acabar con el contrato por obra y servicio, y potenciando la figura del fijo discontinuo. El secretario de Acción Sindical, Coordinación y Diálogo Social de UGT en Castilla y León, Raúl Santa Eufemia, señala que las empresas trocean el empleo con jornadas reducidas que obligan a firmar más contratos, se abusa de los periodos de prueba pese a los esfuerzos de la Inspección de Trabajo y se tira de los fijos discontinuos, buena parte de los cuales han sido asumidos por las empresas de trabajo temporal para su puesta a disposición.
El año pasado se cerró el ejercicio con 612.008 asalariados con contrato indefinido en Castilla y León, 25.423 más que en 2023, pero que apenas representan el 12% de los 212.587 contratos indefinidos que se firmaron en la Comunidad. Estos contratos suponen además multiplicar casi por cinco los de 2019 (los datos en 2021 y 2020 estuvieron distorsionados por la Covid), que sumaron apenas 44.411.El Ministerio de Trabajo y Economía Social refleja que al finalizar el 2024, trabajaban en Castilla y León 464.541 asalariados a tiempo completo, que crecieron en 20.878 individuos; junto a 119.086 a jornada parcial, que sumaron 4.595 efectivos. Mientras, los fijos discontinuos tocaron techo, con 28.381, 50 menos que un año antes. Los contratos a jornada completa llegaron a 91.757, a tiempo parcial a 59.584 y de fijos discontinuos se fijaron en 61.268. Por el contrario, los asalariados temporales siguieron en descenso, se redujeron en 2.980 efectivos, hasta los 102-286. Los temporales a tiempo completo,71.160, mermaron en 2.120 personas; y los parciales, 31.126, en 860. Los contratos por circunstancias de la producción sumaron 358.439, cuando en 2019 llegaron a 530.165, a los que habría que sumar también los 290.234 por obra o servicio. En total, el año pasado se firmaron en Castilla y León 667.358 contratos, 277.303 por debajo de los 944.661 del ejercicio 2019, hace un lustro.Santa Eufemia denuncia que las empresas han utilizado las herramientas de la reforma a anclar el empleo pero «como si fuesen eventuales» y lamenta el «fraude en la contratación» con una «sangría» de trabajadores que salen antes de finalizar el periodo de prueba.