Había un pacto verbal para que después de Navidades se les permitiera volver a la plaza de Regla
Los vendedores tradicionales reclaman el regreso al área de la Catedral los sábados
Sostienen que seguir instalados en el aparcamiento de San Pedro les genera unas pérdidas notables

Aspecto del mercado de San Pedro en los primeros días del cambio de emplazamiento. RAMIRO
Los vendedores tradicionales exigirán esta semana una reunión con el Ayuntamiento de León para poner fechas a su regreso al entorno de la Catedral, el más deseado por los propios empresarios y por los vecinos de la zona, que comprenden la escasa viabilidad de mantener ya superadas las fechas de las Navidades el emplazamiento del parking de San Pedro para la instalación de los puestos los miércoles y los sábados.
Una representación de los afectados ha contactado ya en las últimas horas de forma telefónica con responsables de la concejalía de Comercio del Ayuntamiento de la capital para expresar su malestar por la demora que están sufriendo las soluciones que se les habían prometido y que pasaban por un emplazamiento provisional en el área del aparcamiento de San Pedro a la espera de que el periodo navideño se agotara y quedarán libres los espacios habilitados para los puestos de las fiestas en los alrededores de la Catedral.
Autónomos como son, los comerciantes entienden que la decisión ya está causando un tremendo impacto económico. «Sobre todo los sábados, más que los miércoles, porque cuando queremos empezar a instalar nuestros puestos, siempre hay 10 o 12 coches que tiene que llevarse la grúa. Mientras hacen esa intervención y no, se nos pasa una hora y media que perdemos de colocar nuestros puestos y que nos hace retrasar el principio de las ventas. Eso todas las semanas, supone un dinero que nadie nos está devolviendo, y que tenemos que afontar nosotros», señaló a este periódico uno de los propietarios de los puestos afectados.
POR TELÉFONO
Así las cosas, esta semana se han producido contactos telefónicos con el equipo de gobierno municipal, «pero no queremos que se quede el tema ahí porque lo que necesitamos es que nos reciban. Nos habían dicho que teníamos que esperar un poco a que pasaran las Navidades. Estamos apunto de entrar en febrero y aquí no hay ninguna solución. Están jugando con el pan de nuestros hijos y no podemos permitirlo», destacó a este periódico en conversación telefónica, uno de los representantes de los afectados.
Además de la existencia de un informe municipal elaborado por los técnicos en el que se aconsejaba el retorno de los puestos a la plaza de la Catedral, por ser un mejor emplazamiento, también los vecinos de la zona han expresado su interés por el regreso de la actividad comercial de esa zona, para dotar la de mayor movilidad y de más agilidad a la actividad comercial. «Nos habían prometido que las obras de la plaza Mayor iban a anular como mucho nueve meses y ya nos están diciendo que como poco vamos a tardar un año en poder volver allí. Es un desastre y es un tropezón detrás de otro».
Los vendedores tradicionales esperan que el equipo de gobierno municipal atienda sus peticiones y que, al menos se establezca una línea de diálogo para poder sopesar los pros y los contras de las decisiones que se deben adoptar a la hora de buscar una solución lo más idónea posible para las dos partes.
A los vendendores les sorprendió ya de antemano la postura del Ayuntamiento. El equipo de gobierno aseguró que «no era viable» ubicarles en la plaza de la Catedral porque «tienen un atrativo y un potencial turístico enorme y no es el lugar más adecuado» para ellos.
La situación sigue siendo similar. «Esperamos que nos tengan más en cuenta y que entiendan que, como productores y vendedores locales, podemos aportar al turismo, no somos unos verduleros que vamos a pasar la mañana».