La captación de fondos para la investigación se dispara también hasta cerca de los 13,4 M€
Los investigadores de la Universidad logran una facturación récord de 7,5 M€
En 2021, los contratos vinculados a empresas ingresaron para las arcas académicas 1,6 M€
Editorial: Investigación con impacto social
En tan sólo tres años, la Universidad de León ha conseguido pasar de facturar 1,6 millones de euros vinculados a contratos con empresas a casi 7,5. Un salto de gigante vinculado «al interés de los investigadores» por transferir el conocimiento y tejer lazos con el tejido productivo. El vicerrector de Investigación y Transferencia de la institución leonesa, Santiago Gutiérrez, señala que en los últimos años se ha incentivado y «animado para que los científicos comuniquen y compartan su conocimiento con las empresas para que, cuando tengan un problema o una necesidad, acudan a ellos».
Se trata «de contratos pequeños, con pequeños importes, pero cada vez son más», incide el vicerrector del área, para añadir que la interacción de los investigadores con diferentes sectores, ya sean del ámbito público o privado, no se ciñen exclusivamente al ámbito provincial, si no que en muchos casos se traspasa esta frontera. Pese a que los contratos realizados son numerosos, la cifra de 2023, último año con cifras cerradas por la Universidad de León, es ligeramente inferior a las de 2022, cuando se alcanzaron los 153 proyectos. Sin embargo, en 2023 se batió un nuevo récord al alcanzar ese dato de 7.473.758 euros, frente a los de 2021, cuando pese a que se consiguieron 149 proyectos —17 más que en 2023—, la facturación se quedó en 1.614.148 euros.
«La Universidad de León cuenta con laboratorios muy potentes y punteros en todas las ramas del conocimiento, no sólo en las ciencias, también en Humanidades», incide Gutiérrez, en relación a que el conocimiento que se transfiere desde la institución leonesa no está sólo ligado a los investigadores que forman parte del imaginario colectivo con su bata blanca y el microscopio.
bate récord
En tan sólo tres años, la Universidad de León ha conseguido pasar de facturar 1,6 millones de euros vinculados a contratos con empresas a casi 7,5. Un salto de gigante vinculado «al interés de los investigadores» por transferir el conocimiento y tejer lazos con el tejido productivo. El vicerrector de Investigación y Transferencia de la institución leonesa, Santiago Gutiérrez, señala que en los últimos años se ha incentivado y «animado para que los científicos comuniquen y compartan su conocimiento con las empresas para que, cuando tengan un problema o una necesidad, acudan a ellos».
Se trata «de contratos pequeños, con pequeños importes, pero cada vez son más», incide el vicerrector del área, para añadir que la interacción de los investigadores con diferentes sectores, ya sean del ámbito público o privado, no se ciñen exclusivamente al ámbito provincial, sino que en muchos casos se traspasa esta frontera. Pese a que los contratos realizados son numerosos, la cifra de 2023, último año con cifras cerradas por la Universidad de León, es ligeramente inferior a las de 2022, cuando se alcanzaron los 153 proyectos. Sin embargo, en 2023 se batió un nuevo récord al alcanzar ese dato de 7.473.758 euros, frente a los de 2021, cuando pese a que se consiguieron 149 proyectos —17 más que en 2023—, la facturación se quedó en 1.614.148 euros.
«La Universidad de León cuenta con laboratorios muy potentes y punteros en todas las ramas del conocimiento, no sólo en las ciencias, también en Humanidades», incide Gutiérrez, con relación a que el conocimiento que se transfiere desde la institución leonesa no está sólo ligado a los investigadores que forman parte del imaginario colectivo con su bata blanca y el microscopio.
La Universidad de León también ha batido otro récord en captación de fondos para investigar, donde ha pasado de los 4,5 millones de euros a los casi 13,4. Una evolución muy destaca que está estrechamente relacionada con el interés de los investigadores de Vegazana y Ponferrada por postularse a las convocatorias con sus proyectos. «Se presentan más proyectos y se compite mejor», resume el vicerrector de Investigación y Transferencia de la Universidad de León, para poner como ejemplo que en 2024 los investigadores consiguieron un importe muy destacable, superior a los 8,6 millones de euros de convocatorias europeas. Una cuantía vinculada al primer proyecto Horizont que consigue la Universidad de León como coordinadora, por lo que tendrá que gestionar entre todas las universidades y entidades que trabajen en uno de esos ocho proyectos subvencionados desde Europa.
«La tasa de éxito ha crecido mucho», concreta Santiago Gutiérrez con relación a la evolución ascendente de los fondos conseguidos por los científicos leoneses para desarrollar sus líneas de investigación. El número de proyectos y el importe también lo relaciona el vicerrector a las convocatorias que se lanzan desde los diferentes organismos, con cifras variables cada año. Esto se pone de manifiesto en 2022, cuando desde la Universidad de León se lograron ayudas por un importe de 5,7 millones de euros de la Administración del Estado y otros entes públicos para 48 investigaciones por una amplia convocatoria ligada a los fondos de resiliencia. Salvo en 2023, cuando se superó los 1,1 millones de euros para una decena de proyectos, los investigadores leoneses no logran grandes importes de las convocatorias lanzadas por la Junta de Castilla y León, mientras que las vinculadas a los fondos europeos han tenido una evolución al alza desde 2021 hasta 2024, hasta alcanzar esos casi 8,6 millones de euros, una cuantía que salvó y elevó los datos de ese año, cuando, sin embargo, no se lograron fondos desde instituciones sin fines de lucro o procedentes de ayuntamientos y la Diputación de León.
En tan sólo tres años, la Universidad de León ha conseguido pasar de facturar 1,6 millones de euros vinculados a contratos con empresas a casi 7,5. Un salto de gigante vinculado «al interés de los investigadores» por transferir el conocimiento y tejer lazos con el tejido productivo. El vicerrector de Investigación y Transferencia de la institución leonesa, Santiago Gutiérrez, señala que en los últimos años se ha incentivado y «animado para que los científicos comuniquen y compartan su conocimiento con las empresas para que, cuando tengan un problema o una necesidad, acudan a ellos».
Se trata «de contratos pequeños, con pequeños importes, pero cada vez son más», incide el vicerrector del área, para añadir que la interacción de los investigadores con diferentes sectores, ya sean del ámbito público o privado, no se ciñen exclusivamente al ámbito provincial, sino que en muchos casos se traspasa esta frontera. Pese a que los contratos realizados son numerosos, la cifra de 2023, último año con cifras cerradas por la Universidad de León, es ligeramente inferior a las de 2022, cuando se alcanzaron los 153 proyectos. Sin embargo, en 2023 se batió un nuevo récord al alcanzar ese dato de 7.473.758 euros, frente a los de 2021, cuando pese a que se consiguieron 149 proyectos —17 más que en 2023—, la facturación se quedó en 1.614.148 euros.
«La Universidad de León cuenta con laboratorios muy potentes y punteros en todas las ramas del conocimiento, no sólo en las ciencias, también en Humanidades», incide Gutiérrez, con relación a que el conocimiento que se transfiere desde la institución leonesa no está sólo ligado a los investigadores que forman parte del imaginario colectivo con su bata blanca y el microscopio.
La Universidad de León también ha batido otro récord en captación de fondos para investigar, donde ha pasado de los 4,5 millones de euros a los casi 13,4. Una evolución muy destaca que está estrechamente relacionada con el interés de los investigadores de Vegazana y Ponferrada por postularse a las convocatorias con sus proyectos. «Se presentan más proyectos y se compite mejor», resume el vicerrector de Investigación y Transferencia de la Universidad de León, para poner como ejemplo que en 2024 los investigadores consiguieron un importe muy destacable, superior a los 8,6 millones de euros de convocatorias europeas. Una cuantía vinculada al primer proyecto Horizont que consigue la Universidad de León como coordinadora, por lo que tendrá que gestionar entre todas las universidades y entidades que trabajen en uno de esos ocho proyectos subvencionados desde Europa.
«La tasa de éxito ha crecido mucho», concreta Santiago Gutiérrez con relación a la evolución ascendente de los fondos conseguidos por los científicos leoneses para desarrollar sus líneas de investigación. El número de proyectos y el importe también lo relaciona el vicerrector a las convocatorias que se lanzan desde los diferentes organismos, con cifras variables cada año. Esto se pone de manifiesto en 2022, cuando desde la Universidad de León se lograron ayudas por un importe de 5,7 millones de euros de la Administración del Estado y otros entes públicos para 48 investigaciones por una amplia convocatoria ligada a los fondos de resiliencia. Salvo en 2023, cuando se superó los 1,1 millones de euros para una decena de proyectos, los investigadores leoneses no logran grandes importes de las convocatorias lanzadas por la Junta de Castilla y León, mientras que las vinculadas a los fondos europeos han tenido una evolución al alza desde 2021 hasta 2024, hasta alcanzar esos casi 8,6 millones de euros, una cuantía que salvó y elevó los datos de ese año, cuando, sin embargo, no se lograron fondos desde instituciones sin fines de lucro o procedentes de ayuntamientos y la Diputación de León.
Estrechamente ligado a los resultados de la investigación están las patentes o los registros de propiedad, resultados o procesos, herramientas o soluciones, fruto del trabajo científico que cada vez se protege más. Ese cambio de concepto lo explica el vicerrector de Investigación y Transferencia de la Universidad de León ya que en los últimos años «la protección se ha diversificado y hay muchas modalidades, se debe proteger tanto un aparato como una base de datos; ya no es como antes que tan sólo se protegía con las patentes, ahora hay muchas modalidades de protección». De hecho, en 2024, tan sólo hubo una solicitud de patente prioritaria y dos concedidas —94 en total— , pero la cartera de invenciones en vigor alcanzó las 115 y los modelos de utilidad fueron 17. También el año pasado hubo 16 declaraciones de resultados de investigación a la Oficina de Transferencia del Resultado de la Investigación y fueron 16 los registros de protección diferentes a la propiedad industrial que realizaron los investigadores leoneses, que también presentaron cinco solicitudes de marca y dos de modelos de utilidad.
Siete spin-off y otra en camino
Las spin-off o las empresas impulsadas por el personal universitario son actualmente siete, aunque «actualmente se está gestando una más», destaca el vicerrector de Investigación y Transferencia de la Universidad de León, Santiago Gutiérrez, quien trabaja en el modo de impulsarlas. «Se estimula el emprendimiento de la Universidad de León, para que los investigadores se animen los investigadores a generar estas empresas», destaca Gutiérrez. Las spin-off generan un impacto muy positivo en el entorno de la Universidad, ya que sirven para crear nuevo tejido industrial, propician nuevos puestos profesionales de alto valor y, entre otras cosas, promueven la colaboración por distintas vías entre el grupo de investigación del que surgieron y la nueva empresa. La primera spin-off fundada al albur de la Universidad de León fue Centrotec, en 2001, y las dos últimas se crearon ambas en 2019, Dentale Biomédica y Bianor Biotec, ambas ligadas a actividades sanitarias. El resto son Bioges Starters, Aquilón Castilla y León, RGA BIO Investigación y Neural Therapies.