Historias de cine y papel: creaciones leonesas de película
León es de cine. Es territorio elegido de rodaje. Pero aún más es fuente de argumento de historias que pasaron a la gran pantalla. Con protagonistas por ser autores como personajes del propio universo cultural que propicia la literatura

Escena de ‘El Filandón’ sobre el relato de Antonio Pereira ‘Las peras de Dios’. Abajo, Michi Panero en ‘El desencanto’.
Son compartimentos estancos. Cine y literatura. Y ya se sabe que León es pura literatura. Más que territorio mágico, que también, un lugar en el que el talento escritor es una fábrica continua de historias, libros y publicaciones. Decía aquel viejo profesor, al que por su bien no conviene mencionar, que «con los escritores que tienen en su tierra, en otros sitios habrían creado generaciones». Decía también que qué español no tiene guardado en un cajón lo que está seguro de que sería un gran libro pero que por suerte no todos consiguen que salgan de ese cajón. Esta es una historia de un León de cine y un León por el libro que conduce a la literatura y viceversa, el libro que pasó no siempre con la mejor suerte a las pantallas Y es la historia de un acto de amor a la cultura transversal, porque si no lo es así, no lo será jamás. El caso es que León, de Las Médulas a la Plaza del Grano, ha sido escenario de historias pasadas, presentes y futuras. Ya sólo con El Filandón, de Chema Sarmiento, o El desencanto, de Jaime Chávarri, se produce esa conjunción. Pero hay más.
El desencanto cumple el año que viene 50 años. Pero aún conserva intacto ese mensaje de decadencia de una familia que puso todo el empeño en la extinción. En eso sí que estaban unidos aunque fuera a su pesar. Lo de estar unidos, claro. Tenian grabado a fuego y tormenta que esta familia se autodestruirá. Cada uno a su manera era el botón rojo. Baste destacar que cuando a su director, Jaime Chávarri, le ofrecieron dirigir la segunda parte dijo: una y no más. Y le pasó la bola a Ricardo Franco, que luego confesaba comprender, por haberlo sufrido en sus propias carnes, la negativa del director de filmes fundamentales como Las cosas del querer o Las bicicletas son para el verano.

El rodaje de ‘La soledad’, película de Jaime Rosales triunfadora en los Goya y reconocida como gran obra por parte de la crítica, despertó expectación en Sabero.
El desencanto. El poeta falangista Leopoldo Panero murió en Astorga en el año 1962. Una década más tarde, las personas que más íntimamente estuvieron ligadas a él —su viuda Felicidad Blanc y sus tres hijos, Leopoldo, Juan Luis y José Moisés (Michi)-, entrecruzan sus recuerdos para mostrar la hipocresía de unas relaciones familiares marcadas por la incomunicación, por la opresión y la crueldad del padre y por un odio soterrado hacia su figura. El desencanto fue una sensación.
El documental permite ver y sentir la decadencia del régimen y de los Panero Blanc. A través de sus palabras y del recorrido por habitaciones, objetos, calles y lugares perdidos, se desvela la historia de unos años y de unas personas unidas por vínculos familiares, pero que en ningún momento ocultan sus diferencias.
La fuente de la edad. Basada en el libro de Luis Mateo Díez del mismo nombre, es un filme realizado para la televisión, y dirigido por el también leonés Julio Sánchez Valdés. Se trata de un relato lleno de contrastes en el que se refleja la realidad española de la década de los 50. Una producción bastante desconocida pero interesante.Unidos por su común afición al alcohol, lo mítico y lo esotérico, aburridos de su cotidiana realidad, los amigos deciden un día buscar las aguas que les permitirán recuperar la juventud. Su aventura constituye la trama de esta apasionante novela en la que Luis Mateo Díez, una de las figuras más destacadas de la narrativa actual, afronta el problema de la relación entre la realidad y la imaginación. Por encima de la estrafalaria actitud de los cofrades, permanece el mito de esa fuente de la que fluye la belleza misteriosa de la vida que el arte y la poesía intentan atisbar. Y es ese aspecto el que saca la novela de cualquier aledaño realista para llevarla al territorio de lo mítico. La fuente de la edad obtuvo el premio de la Crítica y el premio Nacional de Literatura en 1987.
La soledad. La soledad es una película española dirigida por Jaime Rosales y escrita conjuntamente con el dramaturgo y guionista Enric Rufas. El largometraje se estrenó en 2007. En este drama, Rosales y Rufas diseccionan la vida paralela de dos mujeres y madres a través de sus problemas y superaciones. Esta idea se refleja incluso en los medios técnicos, ya que Jaime Rosales empleó la polivisión (herramienta que permite dividir la pantalla en dos mitades para mostrar puntos diferentes de la misma escena). El director apostó por un reparto no muy conocido para aportar mayor realismo a su historia. Adela (Sonia Almarcha) deja atrás su León natal para marcharse con su hijo a Madrid, donde se ambienta el largometraje.1 Al principio, se siente muy agobiada por el cambio de ambiente, pero pronto consigue un trabajo como azafata y un apartamento que compartirá con Carlos (Lluís Villanueva) e Inés (Miriam Correa), unos jóvenes con los que enseguida entabla amistad. La madre de Inés, Antonia (Petra Martínez), también es una madre coraje. La buena relación que mantiene con sus tres hijas se complica a raíz de una serie de problemas inesperados. Mientras, Adela es víctima de un atentado que cambiará su vida para siempre.
Cuerda de presos. Cuerda de presos es una película española de 1956 dirigida por Pedro Lazaga. Es el filme más reputado de su autor, la crítica cinematográfica destaca su utilización del adusto paisaje leonés y sus referencias al western. Está basada en la novela de Tomás Salvador Cuerda de presos (1953, premio Nacional de Literatura). A finales del siglo XIX dos guardias civiles reciben la orden de escoltar a un preso desde León hasta Vitoria, donde será juzgado. Como la benemérita anda mal de dinero, deberán ir andando. Sufriendo la agotadora caminata, el frío y los intentos del preso por escaparse, los dos guardias se replantean su vocación.
La herencia Valdemar es una película española dirigida por José Luis Alemán, siendo esta su ópera prima además de ser la película póstuma del actor Paul Naschy Se basa en el universo de ficción de H. P. Lovecraft (conocido como «los mitos de Cthulhu»). Por un lado es un caso insólito en la cinematografía española al haber sido producida sin ninguna subvención pero por otro lado ha recibido bastantes críticas negativas. Fue rodada en 2009, en su mayor parte en el pequeño pueblo de Comillas (Cantabria), en la casa del inglés y en el palacio de Sobrellano, y fue estrenada en España el 22 de enero de 2010.