Diario de León

Así será el nuevo registro para los sanitarios objetores que no quieran practicar abortos en Castilla y León

Su principal finalidad es mejorar la planificación de los recursos humanos en el sistema sanitario

Imagen de archivo de un ginecólogo

Imagen de archivo de un ginecólogoMarciano

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La Consejería de Sanidad de Castilla y León está dando los últimos retoques a un registro de profesionales sanitarios que, por motivos de conciencia, opten por no participar en interrupciones voluntarias del embarazo (IVE). Esta medida, inspirada en iniciativas ya en marcha en regiones como Murcia, Cataluña, Canarias, Cantabria y La Rioja, responde a los cambios introducidos hace dos años en la Ley Orgánica de salud sexual y reproductiva, y persigue un doble propósito: garantizar el acceso de las mujeres a este servicio y respetar las convicciones de los trabajadores de la salud.

El registro se desarrollará siguiendo las directrices establecidas por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS). Su principal finalidad es mejorar la planificación de los recursos humanos en el sistema sanitario, asegurando que la realización de las IVE no recaiga únicamente en los profesionales no objetores, al tiempo que se protege a quienes deciden acogerse a su derecho a la objeción de conciencia, evitando cualquier tipo de estigmatización. En este listado solo se incluirá al personal directamente involucrado en estos procedimientos, como ginecólogos, anestesistas, enfermeras, matronas y médicos de familia, y su consulta estará limitada exclusivamente a los responsables de la gestión de personal.

Tipos de objeción y confidencialidad

La normativa contempla dos modalidades de objeción: total, cuando el profesional rechaza participar en cualquier tipo de interrupción del embarazo, y parcial, que permite oponerse solo a ciertos casos específicos. 

Entre estos últimos se encuentran el aborto solicitado por la mujer en las primeras 14 semanas, los realizados hasta la semana 22 por riesgo grave para la salud de la embarazada o anomalías fetales, o aquellos motivados por enfermedades incurables o incompatibles con la vida del feto. Toda la información será tratada con estricta confidencialidad, sin posibilidad de intercambio entre comunidades autónomas, y el registro especificará claramente los supuestos a los que cada profesional se opone.

Datos

Según las estadísticas de 2023, en Castilla y León se llevaron a cabo 3.096 interrupciones voluntarias del embarazo, lo que supone una tasa de 8,66 por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 44 años, un incremento respecto al 7,95 registrado el año anterior. Las jóvenes de entre 20 y 29 años fueron el grupo más numeroso, con 1.337 casos, y casi la totalidad de los procedimientos (91%) tuvo lugar en centros privados fuera del ámbito hospitalario. Un dato preocupante es que el 45% de las mujeres que abortaron no utilizaban ningún método anticonceptivo, lo que pone de relieve la urgencia de reforzar las políticas de prevención y educación sexual en la región.

Un sistema más equitativo

La Consejería de Sanidad subraya que este registro no solo busca cumplir con la legislación nacional, sino también promover un sistema sanitario más justo y eficiente. “Queremos que las mujeres puedan ejercer su derecho a la IVE sin barreras y, al mismo tiempo, que los profesionales trabajen en un entorno que respete sus decisiones personales”, explican fuentes del organismo. La medida pretende evitar desigualdades en la carga de trabajo entre el personal sanitario y garantizar que el servicio esté disponible en condiciones óptimas en toda la Comunidad.

Este modelo, ya implementado con éxito en otras regiones, se perfila como una herramienta clave para modernizar la gestión sanitaria en Castilla y León. Al conciliar los derechos de las pacientes con los de los profesionales, el registro aspira a convertirse en un ejemplo de equilibrio y respeto en un debate que sigue generando controversia. Con su puesta en marcha, la Comunidad da un paso firme hacia una atención sanitaria más organizada, inclusiva y adaptada a las necesidades de todos los implicados.

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