Diario de León

La apertura de «la temporada de la navaja» preocupa a las fuerzas policiales leonesas

Analizan la creciente aparición de armas blancas entre los adolescentes durante los fines de semana. Los principales grupos bajo sospecha están muy definidos y focalizan la atención de los investigadores
​Editorial: 'Una peligrosa moda que exige control'

Miguel Ángel Zamora
León

Creado:

Actualizado:

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y algunos grupos de policías de los municipios, como es el caso de la de León, trabajan una orden tácita y no escrita que determina la necesidad de extremar la vigilancia con la llegada de la primavera y la creciente tendencia al alza de salir a la calle los fines de semana con navaja, que los efectivos policiales ya conocen por su reiteración en los últimos años y que se focaliza fundamentalmente en dos grupos muy concretos y determinados, de acuerdo a la procedencia por una parte y a la zona de residencia por otro. En ambos casos, la capital leonesa es el foco fundamental en el que se desarrollan los rastreos.

Los sucesos de hace dos semanas en Puerta Moneda son solamente la punta del iceberg. Saltaron más a primera línea por la trascendencia que alcanzó el caso en la sociedad, pero el trasfondo es el mismo. El alcalde de León, José Antonio Diez, calificó los hechos de «episodios aislados» pero se han repetido en las últimas horas. El viernes por la noche, seis jóvenes fueron identificados en la carretera de Asturias en el marco de una pelea y en el área de San Pedro en la segunda parte de la confrontación. Dos de ellos portaban armas blancas.

No solamente cada vez hay más navajas en la calle sino que se ponen en posesión de los muchachos a edades más tempranera y para colmo, se trata de objetos de mayores dimensiones. Lo que no se alcanza a entender es cómo pueden salir los teenagers de la capital a la calle con ejemplares que algunas veces alcanzan los 25 centímetros de longitud. Ello, teniendo en cuenta las condiciones de la ropa que se viste en esta temporada, que hace más dificultoso que en invierno esconder la existencia de un arma blanca de estas características. «Son verdaderos expertos», confiesa alguno de los agentes consultados a título extraoficial por este periódico.

La imposibilidad legal de determinar la procedencia de las armas es uno de los puntos fundamentales. No se tiene constancia desde las fuerzas policiales de que haya establecimientos del ramo que vulneren la prohibición, pero se tiene prueba de que en muchos casos, hay jóvenes que están por encima de los 18 años que adquieren los objetos para entregárselos después a amigos, familiares o simplemente allegados.

La normativa prohibe los bastones-estoque, los puñales de cualquier clase y las navajas llamadas automáticas. Se considerarán puñales a estos efectos las armas blancas de hoja menor de 11 centímetros, de dos filos y puntiaguda. Entre los cuerpos policiales de León hay constancia de dos grupos fundamentalmente de riesgo en esta materia. Uno es un colectivo localizado por su procedencia o por sus países de origen y otro sector identificado en la zona en la que habitan en barrios concretos ubicados a las afueras de León.

Sobre los dos subgrupos se determina la necesidad de vigilancia de forma especial. Es también norma no escrita entre los profesionales de la seguridad.

tracking