Una doctora denunció la falta de una jeringuilla con insulina en la residencia de León antes del asesinato de la anciana
Desmontado uno de los de los argumentos que trataba de esgrimir la defensa: "La víctima tuvo Covid, pero esa no fue la causa de la muerte", dice la médica

La acusada se gira al comienzo de la segunda sesión del juicio.
Una doctora aportó el testimonio más interesante de la segunda jornada del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial por el sistema del Jurado Popular contra una joven, acusada de asesinato por la muerte de una anciana en la Residencia Municipal 'Virgen del Camino' de León. El Ministerio Fiscal propone para la investigada la prisión permanente revisable.
La testigo subrayó que había denunciado ya antes del fallecimiento de la víctima la falta un 'boli' (jeringuilla) de insulina al día siguiente del incidente al que se achaca la muerte de la anciana. Pero ni las personas presentes en el momento de los hechos, ni los profesionales ni los médicos han avalado la tesis del ataque con consecuencias mortales.
La sospechosa está acusada de asesinato y lesiones. Según el fiscal, acabó con la vida de la víctima en venganza por la decisión de la dirección de la residencia de mandarla a su casa después de un incidente en el que la fallecida denunció haber sido agredida por la acusada. Como quiera que eso le iba a acarrear problemas previsiblemetne, cogió (siempre según la versión del fiscal) una jeringuilla con insulina y que debía haber sido aplicada a otra paciente y se la pinchó a la fallecida, que murió a causa de la intoxicación que le sobrevino.
La defensa de la procesada mantiene que esa hipótesis es falsa y asegura que hay pruebas de que a la hora de los hechos, la auxuliar ya no estaba en las instalaciones y se pregunta cómo pudo ser que la víctima no falleciera hasta 17 días después si la causa de la muerte fue la insulina.
El principal testimonio hasta media mañana lo aportó una compañera de trabajo de la auxiliar acusada. Le sorprendió la hipoglucemia que presentaba la víctima al llegar al Hospital: "No era diabética, eso es muy raro. El día anterior (la víctima) estaba en estado normal. Hablé con ella y estaba perfectamente 24 horas antes. "Sólo podía haber empeorado tanto porque le hubieran pinchado una inyección de insulina".
Sí denunció que faltaba un "boli" (jeringuilla) con insulina que era de otra paciente: "No pudo ser un error, era algo muy grave y lo denuncié al Hospital. Estaba en el carro de curas". Buscó junto a los policías el "boli" pero "no apareció por ningún sitio".
"Cuando en el Hospital me dijeron que (la víctima) había sufrido un bajón de glucemia muy drástico, lo relacioné con el 'boli' que me faltaba y por es lo denuncié, pero ya lo había echado en falta antes".
La doctora desmontó uno de los argumentos que pretendía esgrimir la defensa: "Tuvo Covid pero esa no pudo ser la causa de la muerte. Lo sufrió de forma muy leve", dijo la doctora.
La defensa trató de hacer ver que pudo tratarse de un error en el recuento de los 'bolis': "Los que no se utilizan no tienen aguja. No pudo ser una equivocación".
Un trabajador del centro había inaugurado la sesión de la mañana. "Estoy seguro". Su versión contradice la del fiscal, que afirma que la procesada realizó un camino de salida de las instalaciones que probaría que la investigada abandonó el establecimiento procedente de la zona donde se produjo el ataque a la fallecida. "No venía de ahí, yo no la vi", aseguró tajante. Abrió la puerta de salida a la procesada "sobre las 21.00 horas y se fue". La versión oficial mantiene que la vícitma recibió la inyeccion letal más tarde. Estaba en una zona en la que hubiera visto a la acusada salir de la habitación de la fallecida. "No la vi en ningún momento".
En el turno de los policías citados, el primero ha declarado por videoconferencia. Confirmó que se les había llamado por una denuncia de una agresión de una auxiliar a una paciente. Pero tampoco pudo confirmar que viera a la acusada dirigirse a la habitación de la víctima. El segundo, ha seguido el mismo guion.
Tampoco habían aclarado nada los médicos citados. “Ella estaba adormilada pero no se quejaba de nada. Pedí que la desnudaran y no vi nada anormal”, señaló la doctora. "Tenía algunas 'señales' pero estaba claro que no se las habían hecho ese día", dijo la galena. Antes el responsable del operativo negó que se trasladara en ambulancia al escenario de los hechos: "la primera visita la hicimos en vehículo oficial".