Minerva dice sí a las mujeres con túnica con margen suficiente para el milagro

Procesión del Santo Entierro, de Minerva.
De milagro, pero sí. Por primera vez en la historia de la cofradía, Minerva acepta que sus hermanas puedan llevar túnica. Hasta ahora, se lo tenían prohibido y solo podían procesionar vestidas ‘de calle’ como lo denominan en sus estatutos, o sea, de Manolas.
Pero esta mañana, en una votación histórica, y después de un enconamiento de años, la junta de seises ha tenido que ceder. 286 votos si frente a 199 no y uno en blanco. Margen suficiente para inaugurar una nueva era en la Real Cofradía de Minerva y Vera Cruz.
Para que la decisión de esta votación sea firme tendrán que hacer otra votación y lograr 2/3 de sies
La cofradía ha hecho pública la noticia en un comunicado.


Aunque las hermanas de Minerva tienen carta de pago -es decir, pagan la misma cuota que los hombres y son miembros de la cofradía de pleno derecho- tenían vetado sin embargo salir en procesión con túnica. Solo podían hacerlo de Manolas.
El debate sobre reconocer la igualdad de derechos a igualdad de pago lleva abierto desde hace años en todas las juntas generales que la real cofradía celebra tradicionalmente el Domingo de Ramos, pero la férrea oposición de los sucesivos abades y juntas de seises, además de los papones y braceros masculinos, impidió siempre que el debate no solo saliera adelante sino incluso que simplemente se abriera.
Hace dos años, algunas de las hermanas que se habían opuesto públicamente a esta iniciativa cambiaron de opinión y recogieron firmas durante la procesión de La Amargura del Miércoles Santo y en el Santo Entierro del Viernes Santo, que Minerva organiza los años impares y Angustias los pares desde la Concordia de 1833.
Esa recogida de firmas, que avalaron braceros de todos los pasos -y mayoritariamente del paso de La Amargura, conocido como el paso ‘rebelde’- supuso un punto de presión y de fricción en el órgano que dirige la cofradía y que se renueva cada dos años.
La situación de la cofradía, con falta de braceros especialmente de devociones jóvenes, de paponines que garanticen el relevo generacional, es el motivo fundamental por el que se ha abierto finalmente este debate que acabó esta mañana en votación.
El hecho de que la Amargura quedó en casa hace años no solo por la falta de braceros en aquel momento -actualmente es quizá el que más suplentes tiene- sino también por la imposibilidad o negativa de ‘ceder’ braceros desde otros pasos, la abrupta disolución de la banda de cornetas y tambores y agrupaciones musical de la cofradía, que pedía salir de traje y también la incorporación de mujeres- y el hecho de que el paso de la Piedad (obra de Carmona, siglo XVI) tuviera que recurrir este año a braceros de otros pasos no es ajeno a esta decisión de permitir a las mujeres de Minerva salir de túnica si lo desean.
Les sigue vetado, de momento, pujar como braceras, pero las impulsoras de esta medida confían en poder hacerlo esta próxima Semana Santa.
Con esta decisión, solo tres cofradías de la ciudad segregan por sexo. El Dulce Nombre de Jesús Nazareno y la Redención, solo de hombres, y María del Dulce Nombre, exclusivamente de mujeres. El Silencio abrió esta pasada Semana Santa sus filas a crucíferas.