Trece centros educativos no encuentran candidato a director para el próximo curso
Educación deberá ahora intentar convecer a docentes para que asuman esta responsabilidad
Editorial | Sin candidatos a la dirección de los colegios
Un grupo de alumnos de un centro educativo leonés durante una clase de Matemáticas.
Asumir la dirección de un centro educativo parece no ser atractivo. Con el concurso de méritos en marcha para determinar quiénes se pondrán al frente de 56 centros educativos de la provincia León, para trece de ellos no se ha postulado ningún profesor. Una situación que se repite cada año, con colegios e institutos que incluso estando en la capital leonesa o Ponferrada o en localidades cercanas a estas no encuentran aspirante a director.
Sobrecarga burocrática, falta de apoyo institucional, alta interinidad y pérdida de plazas y falta de incentivos económicos son algunas de las razones que echan para atrás a los docentes a la hora de lanzarse a asumir la dirección de un centro, según apunta el portavoz de Csif en León, Javier Ampudia. El cargo de director dura cuatro años, aunque puede sumar dos prórrogas más siempre que cuente con una valoración positiva. De los 124 colegios públicos y los 36 institutos que hay en la provincia de León, más escuelas de idiomas, conservatorios y centros de formación de adultos (en total, cerca de 230), de los que 56 están pendientes ahora de quién asumirá las riendas el próximo curso.
El proceso está abierto y a él se presentaron este año 58 candidatos, que pueden postularse hasta para tres centros. Sin embargo, para 13 centros no se ha postulado ningún docente, teniendo en cuenta que, además, en caso de que sean interinos pueden conseguir puntos para ir acercándose al destino deseado. Ahora, la Consejería de Educación y la Dirección Provincial deberán iniciar un segundo proceso para buscar candidatos y nombrar a los responsables de estos centros porque no se pueden quedar sin director. Por lo tanto, se harán nombramientos de forma extraordinaria después de que los inspectores de educación busquen alternativas, generalmente entre la plantilla de los propios centros.
Ampudia señala que aunque no hay datos concretos de la situación en otras provincias de la comunidad autónoma, «la situación de León destaca por su gravedad». En este sentido, especifica que las condiciones laborales precarias parecer ser «más pronunciadas» en la provincia leonesa «y esto se debe sin duda a los factores geográficos y de comunicaciones viarias», con lo que la extensa zona rural «dificulta así la asunción de esta ingrata tarea». «La razón más evidente para la falta de profesionales que quieran asumir la función directiva se debe a la falta de apoyo institucional, ante problemas graves del alumnado y familias, algo que ha aumentad considerablemente en los últimos años», añade Javier Ampudia.
La falta de personal administrativo, sobre todo en los centros de Infantil y Primaria, obliga a los equipos directivos a tener que asumir funciones adicionales a las del cargo y la docencia, explica el portavoz de Csif, para añadir que además «perciben una escasa ayuda por parte de la Consejería de Educación, especialmente en situaciones complejas como problemas de salud mental entre alumnos o conflictividad escolar, donde la intervención institucional es escasa. La Administración actúa con mucha lentitud y, a veces, no puede actuar, pues cuando se cumple la ratio de alumnos por docente, la mayoría de las veces no desaparece el conflicto y ya no hace nada más, dejando el verdadero problema diario en manos del personal docente y no docente».
A estas situaciones añade que la tasa de interinidad en la provincia de León es del 24,2%, con una pérdida de 171 plazas docentes en el curso 24/25, «lo que genera inestabilidad y la falta de estabilidad provoca que haya menos gente dispuesta a comprometerse por unos años» como director. Ampudia añade, por último, la falta de incentivos económicos, «con un complemento ridículo, que casi se puede considerar una burla».