La defensa de la acusada por usar burundanga en León alega que la joven fue utilizada
Su abogado esgrime en el juicio que se inicia hoy en la Audiencia Provincial que padece una discapacidad intelectual del 65%

La acusada, en un juicio anterior en la Audiencia.
La acusada de usar burundanga contra siete familiares y amigos en 2019 para conseguir beneficios económicos con los que paliar su presunta adicción al juego padece una discapacidad intelectual del 65% según su defensa, circunstancia que hace imposible sostener la teoría de que lideró un plan para estafar 200.000 euros a una familia que, según su tesis, trató de beneficiarse de las habilidades de la joven para los juegos de apuestas.
Será el argumento que esgrimirá su letrado en el juicio que se inicia hoy en la Audiencia Provincial esta mañana (9.30 horas, Sección Tercera) en el que se propone desde el Ministerio Fiscal una pena de algo más de 16 años de prisión por estafa continuada, robo con violencia y lesiones. Caso de ser condenada, la joven solamente tendría que hacer frente a una parte de la pena, puesto que hay una concatenación de cargos y un periodo de prisión preventiva ya cubierta que reducirían los efectos de una hipotética sentencia en términos reales.
La acusación particular, no obstante, sostiene que se trata de supuestos incardinables en el epígrafe de homicidio en tentativa y endurece de forma muy notable la propuesta. Hay víctimas que solicitan penas de hasta 15 años de prisión por su caso individualizado y otras que rebajan la consideración a ocho años de cárcel. Las horquillas varían dependiendo de las circunstancias. La vista está programada en principio de lunes a viernes.
La hipótesis que cobra más veracidad desde el punto de vista del Ministerio Público es que la investigada inició su afición al juego en septiembre de 2016, con un gasto progresivo de importantes sumas de dinero que le llevó a idear una estrategia por la cual simuló que padecía cáncer y necesitaba un importante montante de dinero para sufragar un tratamiento adecuado.
Un matrimonio y sus hijas, amigas de la joven, decidieron realizar numerosas transferencias de dinero a las cuentas de la procesada por un montante de 208.000 € con el fin de obtener una parte de los beneficios que presumían que iba a obtener de la joven.
Ella comenzó a simular obtener grandes ganancias y remitía correos de una casa de apuestas en los que se le exigía determinada cantidad de dinero para poder mantener la actividad. Llegó a elaborar el detalle de los movimientos de una de sus cuentas bancarias en las que se simulaban los movimientos de dinero obtenidos de la casa de apuestas con ingresos por valor de varios millones de euros.
YA NO CONFIARON MÁS
A finales de 2017, el empresario dejó de confiar en la joven y comenzó a exigirle todo el dinero que le había proporcionado para el juego online. A partir de este momento y dado que la imputada carecía del dinero, adquirió escopolamina, y tramó un plan para empezar a obtener dinero anulando la voluntad de las personas.
El fiscal aprecia un delito de estafa de forma continuada del que son víctimas el empresario y su esposa. Y aprecia cinco delitos de lesiones sobre otras tantas víctimas, además de dos episodios de robo con violencia. Por la estafa propone tres años de prisión , por cada uno de los dos delitos de robo con violencia dos años y medio de cárcel y por cada delito de lesiones un año de prisión. Acusaciones particulares y defensa divergen.