La ULE desvela el beneficio neuronal de un fármaco usado en transplantes
Científicos leoneses, en colaboración con la empresa Curia, han estudiado los 40 años del tracolimus

Los investigadores de la Universidad de León José Luis Barredo , Ana Ibañez y Carlos Barreiro.
Investigadores la Universidad de León y de la empresa estadounidense Curia han revisado la evolución del inmunosupresor tacrolimus en sus 40 años de existencia, un fármaco utilizado en trasplantes al que han descubierto nuevas aplicaciones como protector y regenerador de neuronas. En un artículo publicado recientemente en la revista Fermentation, profesionales de ambas entidades hacen balance de los diferentes desarrollos tecnológicos que han permitido la comercialización del compuesto, así como su aplicación en clínica. Según el investigador de la Universidad de León, Carlos Barreiro, «actualmente las tendencias en este tipo de fármacos, sobre todo en el tacrolimus, están yendo hacia ver nuevas formulaciones que lo hagan más fácil administrar y se ha visto que puede tener un potencial bastante importante como neurorregenerador, tanto de actividad neuronal como de las propias neuronas que tengan algún tipo de afección».
El tacrolimus (acrónimo inglés de Tsukuba macrolide immunosuppressant) fue descubierto en 1984 por científicos de la compañía japonesa Fujisawa Pharmaceutical Co. (actualmente Astellas Pharma) como un metabolito secundario producido por el microrganismo Streptomyces tsukubaensis, el cual fue aislado a partir de muestras de suelo obtenidas en el monte Tsukuba (Japón). Diez años después fue autorizado por la FDA (U.S. Food and Drug Administration) para su uso en el trasplante de hígado en adultos y niños.
En la publicación, los autores también abordan diferentes aspectos (clínicos, tecnológicos, metodológicos, religiosos o mitológicos) que han contribuido al éxito actual de los trasplantes, entre los cuales destaca especialmente la aparición de los compuestos inmunosupresores. Asimismo, el artículo revisa la evolución de otros compuestos inmunosupresores y las tendencias futuras sobre estos compuestos.
Según el investigador de la Universidad de León, Carlos Barreiro, «estamos en una fase en la que se le puede dar una segunda vida a este fármaco, aparte de continuar su labor como inmunosupresor, que pueda tener más actividades que la meramente reconocida hasta este momento». El artículo ha contabilizado ya más de 3.000 descargas desde su publicación.