Sacyl reconoce a 53 ‘fichajes’ de otras autonomías un plus de hasta 14.100 €
La mayoría son enfermeras y tcaes y el grueso procede de Andalucía, Madrid y Aragón. La homologación de la carrera profesional aporta un jugoso complemento económico

Casi la mitad de las homologaciones de la carrera profesional son de personal del Bierzo.
La Consejería de Sanidad acaba de homologar la denominada carrera profesional a 53 sanitarios que trabajan en León y que «fichó» de otras comunidades. Se trata de un «empujón» económico que premia el avance y los años de desempeño laboral con hasta 14.100 euros anuales en el caso de los licenciados especialistas del grado IV, que es el más alto. En el escalón más bajo (grado I) las categorías no sanitarias suman complementos de 552 a 2.340 euros anuales y de 595 a 3.121 euros, los técnicos y licenciados.
No siempre ha sido fácil. Sacyl sufrió un aluvión de 80.000 peticiones de su plantilla en toda la comunidad para que se reconocieran los pluses de 2010 y 2011 que estaban pendientes. El proceso coincidió con los llamamientos de 2019 y 2020 y generó montañas de solicitudes y reclamaciones que sumaban 23 millones.
Desde entonces, Sanidad trata de llevar al día la homologación de la carrera profesional y en ese mar revuelto para fidelizar a los profesionales, se apoya en este incremento salarial jugoso como salvavidas para atraer a sanitarios de otros comunidades. Porque no siempre son las autonomías limítrofes quienes roban y tientan a los sanitarios leoneses. A veces también ocurre el fenómeno inverso.
Entre los nuevos afortunados, 30 trabajan en León y 23 en El Bierzo. Las enfermeras (12 del Bierzo y 9 de l área de León) representan la categoría más numerosa (21) que logra subir en el escalafón de la carrera profesional, seguidas de 16 técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (Tcaes) y celadores (6). En el listado, publicado en el Bocyl, también figuran dos técnicos superiores de laboratorio de imagen diagnóstica, un médico de familia, un fisioterapeuta y un auxiliar administrativo.
Sacyl 'pesca' sanitarios sobre todo en Andalucía (29), Madrid (12) y Aragón (7), aunque también se han incorporado a trabajar en León profesionales de Asturias (4) y Cantabria (3) y en menor medida de Valencia, Galicia, Extremadura, La Rioja e Islas Canarias.
La Gerencia Regional de Salud les acreditó sus correspondientes niveles de carrera profesional y a otros 180 profesionales que trabajan en otras provincias de CyL. Todos ellos se enmarcan como personal estatutario del Servicio de Salud procedentes de otras comunidades autónomas.
Los efectos económicos que pueden derivarse de este reconocimiento se retrotraerán a la fecha en que cada profesional haya presentado su solicitud de homologación, en los términos previstos en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
La carrera profesional es el reconocimiento individual del grado de progreso alcanzado en las competencias definidas para cada categoría a través de la evaluación individual y de su desempeño. Constituye el derecho estatutario a progresar de forma individualizada, como reconocimiento a su desarrollo profesional en cuanto a conocimientos, experiencia y cumplimiento de los objetivos del Servicio de Salud de CyL.
En la resolución consta el nombre y apellidos de los sanitarios reconocidos, el centro en el que ejercen, la fecha de solicitud, la categoría, la especialidad y la comunidad autónoma de procedencia. Así, se ha homologado la carrera profesional de médicos, enfermeras, fisioterapeutas, técnicos superiores y celadores, entre otros. Los licenciados de grado II perciben 7.050,68 anuales y 10.575,88 los de grado III.
Para poder participar en el acceso a la carrera profesional se necesitan un mínimo de cinco años trabajados, 10, 15 o 23 (para los grados I, II, III, IV). Una vez que se supera el filtro de la admisión se pasa a una fase de acreditar los méritos curriculares aportando la formación recibida como alumno, la gestión clínica, la labor como docente y la investigadora. Si faltan puntos en alguno de los apartados, el sanitario puede quedar bloqueado y entrar en una espiral de reclamaciones. La siguiente fase «es otro rompecabezas» para demostrar los méritos asistenciales. La autoevaluación que efectúa cada trabajador se somete al juicio de un superior jerárquico y de los compañeros «en la que a veces influye la simpatía hacia la persona». De ahí las reclamaciones.