La nueva política de contratación persigue amortigüar las vacaciones de la plantilla
El plan de verano del Hospital sólo cierra 27 camas para limar las listas
El Complejo Asistencial apuesta por mantener el mayor número de cirugías y pruebas

En cada servicio se puede ir de vacaciones al tiempo el 25% de la plantilla.
La dirección del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) se propone que las vacaciones de sus trabajadores se noten lo menos posible este verano a efectos de cirugías, la posibilidad de asumir ingresos y pruebas diagnósticas. Un objetivo que pasa por mantener el mayor número de camas y quirófanos disponibles durante el periodo estival y efectuar adaptaciones funcionales en lugar de cerrar plantas.
De hecho, Virgen Blanca y Reina Sofía mantendrán a priori en funcionamiento todas sus plantas, incluida la famosa 12 que, tradicionalmente, se clausuraba en verano y ahora se dedica a urología. En el denominado plan de contingencia sólo se ha optado por cerrar un ala de la planta 3 del Hospital Monte San Isidro con 27 camas. Y eso que el Caule llegó a cerrar 113 camas en los meses de calor cuando la actividad se reduce entre un 25 y un 30%.
Para ello, la nueva política de contrataciones y fidelización ha sido clave. Desde la dirección de Enfermería se adelantaron a la hora de ofertar trabajar en el Hospital leonés y lo hicieron en abril con contratos de mayor duración que en muchas provincias vecinas, al igual que ahora ofrecen contratos hasta el 30 de noviembre, en lugar del 30 de septiembre como la mayoría.
Y esa idea ha surtido efecto, ya que no se prevé que este verano se produzca escasez de manos enfermeras, de tcaes o matronas, según confirman fuentes hospitalarias. Las recién graduadas saben que tienen contrato si quieren y tras llegar a la bolsa cero se prevén llamamientos para quien desee trabajar este verano. Los contratos más suculentos para la cobertura de vacaciones, de 5 meses y 15 días, van dirigidos a enfermeras y tcaes, pero también se ofrecen desde 3 meses y 15 días hasta un mes y 15 días. En Atención Primaria, ante la dificultad para incorporar médicos de familia con la bolsa de esa categoría a cero, se procederá a acumular.
Las mismas fuentes confirman que en las últimas reuniones mantenidas con el equipo directivo del Hospital la declaración de intenciones es «ir adaptándose a las necesidades» con la premisa de «bloquear lo menos posible» y poder operar a tantos pacientes como suelen intervenirse en otras fechas del año. El año pasado se intentó seguir esta misma política y se amortigüó el «efecto verano», que suele incrementar los datos de actividad de julio, agosto y septiembre por el parón de actividad.
El hecho de tener que bloquear camas no responde tanto a una falta de pacientes dispuestos a operarse, como a la falta de personal —que está de vacaciones— para atender todas esas camas y con los refuerzos se intenta compensar el descanso estival de la plantilla.
En el conjunto de la Comunidad la tendencia también es a disminuir el cierre de camas. En el verano de 2023 fueron 470 las unidades quirúrgicas que quedaron inhabilitadas y 459 al año siguiente frente a las 300 camas previstas en los hospitales de CyL estos meses.
Otra cuestión son los consultorios y centros de salud rurales, con zonas que en el período estival aumentan notablemente de población por las vacaciones y puede producirse una saturación asistencial por el trasvase poblacional de las ciudades a los pueblos. Y ante esa tradicional movilidad, la Atención Primaria estará afectada y se suelen reorganizar los servicios.
Rebajar las listas en una prioridad de Sacyl, que volvió a pagar horas extra este 2025 por cuarto año consecutivo a los sanitarios de los centros de salud y el Hospital en un intento de incentivar el trabajo fuera de la jornada ordinaria para frenar las esperas para una intervención. La medida se estrenó en 2022 en Atención Primaria y logró que 76 médicos de León (25 de ellos Médicos Internos Residentes de tercer y cuarto año y seis jubilados), junto con administrativos.
Los incentivos económicos en el Hospital ascienden a 450 euros por cada jornada especial de tarde con actividad quirúrgica para los licenciados especialistas, de 300 euros para las enfermeras, 110 euros para los técnicos en cuidados auxiliares de Enfermería y 90 euros para los celadores. Las jornadas especiales de tarde de consulta y de pruebas diagnósticas, sin embargo, suponen un pago de 322 euros para los médicos y de 210 euros para las enfermeras.
La idea central es aliviar el tapón para una cirugía, aunque hay que contar con las vacaciones de los anestesistas y la dificultad de encontrar especialistas médicos con unas bolsas diezmadas.