La farmacéutica leonesa niega la comisión del novio de Ayuso

Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, sale de los Juzgados tras declarar este jueves ante la jueza que le investiga por presunta corrupción en los negocios en sus relaciones empresariales con Quirón Prevención. EFE/ Rodrigo Jiménez
La mujer del presidente de Quirón Prevención, la farmacéutica leonesa Gloria Carrasco, negó ayer durante su declaración como investigada ante la jueza de Madrid que el novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador le pagara a su marido una comisión encubierta con la compra de su empresa Círculo de Belleza en diciembre de 2020. Una transacción valorada en cerca de medio millón de euros que, según sospechan los investigadores, escondía un presunto soborno por los más de dos millones de euros que meses antes, en plena pandemia, percibió la pareja de la presidenta madrileña por mediar en la compraventa de mascarillas en favor de una empresa farmacéutica gallega llamada Mape. Una mercantil de la que el responsable de Quirón Prevención, Fernando Camino, había sido nombrado consejero meses antes. La jueza de instrucción número 19 de Madrid, Inmaculada Iglesias, interrogó este jueves a la investigada durante algo más de una hora en el marco de la causa que instruye contra González Amador por presunta corrupción en los negocios y administración desleal. Se trata de una pieza separada de la causa iniciada por dos delitos fiscales en los ejercicios 2020 y 2021 por un montante superior a los 350.000 euros.
La citación de Gloria Carrasco, farmacéutica de profesión, se realizó con el fin de averiguar si se pagó la citada comisión «encubierta» de medio millón de euros por la compra de la sociedad, que «carecía de actividad y patrimonio». Una adquisición que llamó la atención por su elevada cuantía y que el propio González Amador trató de justificar ante la jueza por los beneficios de la red de distribución comercial vinculada a esta mercantil. Según fuentes presentes en la declaración, Carrasco rechazó que se tratara de una operación para encubrir un soborno a su marido y trató de explicar con abundantes detalles y datos cómo se desarrolló la venta en diciembre de 2020, de la que ella poseía un 60% de las acciones y su marido, un 20%.
La leonesa explicó que todo parte de una oferta que le propone González Amador y que ésta ve «correcta» y «razonable» para poner en marcha «otros proyectos», según las mismas fuentes. También dijo que «no se leía los contratos», que «todo lo veía normal» y que no habla de esos temas con su marido.