León mantiene abandonados sin uso los almacenes alquilados a Feve en la estación
El antiguo muelle de mercancías tan sólo ha tenido como destino, en una zona, las jaulas de gatos callejeros. El Ayuntamiento paga desde 2018 por los edificios en los que se planificó la ampliación de Vías

El muelle de mercancías de Feve cuenta con una parte cerrada y otra semidescubierta.
Espacio Vías era el espejo en el que mirarse. Pero el precedente de los antiguos cocherones de Feve, que se reformaron para adelantarse en 2010 como muestra de las obras de la integración, no ha servido como ejemplo para el muelle de mercancías. A escasos 20 metros, el Ayuntamiento de León mantiene desde finales del año 2018, en el mismo régimen de cesión, con el pago de un alquiler, los antiguos almacenes anejos a la estación de Matallana. No hay nada allí más que polvo, suciedad y escombro, más allá de las jaulas para gatos callejeros en la zona semidescubierta. Siete años después, el plan que se ideó para dotar de más espacios a la infraestructura de ocio y juventud cercana, se malogra ante el abandono del equipo de gobierno, pese a que ya se ha abierto la urbanización del sector de la terminal.
En este nuevo escenario urbano ganado por la ciudad el pasado mes, después de 14 años de obras de integración, los edificios de los almacenes lucen plagados de pintadas, descascarillados y con los cristales velados por las telarañas. El conjunto lo forman los antiguos aseos, de apenas 24 metros cuadrados, y el muelle de mercancías, que consta de 331 metros cuadrados más, con una zona cerrada, en el que se conserva la caseta de madera desde la que el personal extendía las facturaciones e incluso una pequeña chimenea, y otra semidescubierta.
En esta última zona se anota la única actuación del gobierno municipal en el espacio por el que paga un alquiler de 500 euros desde 2018, cuando firmó el acuerdo el PP. El PSOE lo heredó, pero sólo se ha limitado a poner un cerramiento lateral en esta parte semiabierta del muelle, después de que en el verano de 2020 estuvieran a punto de arder por un incendio los sintecho que se habían refugiado ahí durante meses.
El desalojo por el siniestro hizo que se reubicarán ahí las jaulas de los gatos callejeros que atiende una asociación dentro del plan pactado con el Ayuntamiento de León para la captura, esterilización, suelta y mantenimiento. Los felinos son los únicos que le han dado funcionalidad al espacio que se inscribe dentro de la estación de Matallana, con más de 100 años de historia, pero donde tan sólo están protegidos el edificio principal y la nave de los chocherones en la que se asienta Espacio Vías.
Fuera de esta protección quedan la grúa que hay en los jardines, el puente giratorio que queda a la puerta de Espacio Vías y el muelle de carga. Sin amparo, los almacenes desaparecían dentro del proyecto inicial del tranvía, cuyos raíles de entrada con la red de ancho métrico pasaban por encima de la edificación.
La presión social lo evitó e, incluso, el PSOE organizó ahí dentro la rueda de prensa de presentación del proyecto de integración de Feve. No se volvió a abrir. El rescate lo programó el gobierno municipal del PP, con los concejales Eduardo Tocino y Marta Mejías, que plantearon el convenio de cesión con el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) «con el fin de destinarlos a equipamiento público de uso municipal, que no supongan establecimiento permanente ni generen rendimientos económicos por parte de los eventuales ocupantes o usuarios».
La estrategia pasaba por ampliar el muelle de mercancías para reforzar las actividades de Espacio Vías, en las que se invirtieron más de un millón de euros, casi en su totalidad sufragados por el Gobierno, y se puso un alquiler de 31.218 euros. En ese 2010, el PSOE el proyecto se vendió como un área «para la creación joven dotada de los servicios apropiados para su funcionamiento y al servicio de la promoción de la capacidad artística de la juventud, su participación y el fomento del movimiento asociativo entre artistas menores de 30 años», como expuso el concejal responsable del proyecto, Vicente Canuria. Ahora, por el momento, la potencialidad de crecimiento de ese plan se abandona en medio de la nueva urbanización de la estación de Feve.