Pinilla, de estreno: «Anda, pues sí que se nota la reforma»
Expectación y curiosidad en el regreso de los pacientes al centro de salud de Pinilla tras cuatro años

El movimiento en el ambulatorio fue constante toda la mañana.
«Anda, pues sí que se nota la reforma. Ahora a esperar que la atención médica también se haya modernizado», exclamó uno de los primeros pacientes que cruzó la puerta del renovado centro de salud Pinilla-San Andrés del Rabanedo guiñando un ojo. «Ya era hora» y «ha ganado luz y está muy limpio», fueron otras expresiones de los usuarios que subieron la rampa del nuevo ambulatorio y se encontraron con un hall distribuidor donde se ubica el servicio de información.
Tras ser atendidos desde mayo de 2021 en las instalaciones provisionales de San Juan de Dios durante las obras del inmueble, que se han prolongado cuatro años, los 21.000 vecinos del barrio y de quince localidades de los municipios de Sariegos, Cuadros y Valverde de la Virgen comienzan a regresar a su centro de salud de «toda la vida». Lo hicieron con expectación y curiosidad, bastante satisfechos con el resultado.
No en balde el edificio luce mármol travertino y acabados del siglo XXI tras una inversión en dos tandas que supera los 3,7 millones. La reforma reubicó los servicios para que ganen espacio y accesibilidad. La zona de extracciones se sitúa con las salas de curas e intervenciones menores y dispone de unas sillas de madera en fila para la espera. En la planta baja se abren los despachos de Coordinación, Trabajo Social y Enfermería, además de una zona independente con seis consultas de Pediatría, con entrada propia tanto desde la calle como del vestíbulo principal. También se ha habilitado una zona administrativa y el archivo de historias clínicas.

Varios usuarios, comentando la reforma.
En la primera planta se abren las 18 consultas de Medicina de Familia y Enfermería, junto a dos polivalentes, que se ampliaron hasta los 18 metros cuadrados por habitáculo, los vestuarios y la sala de reuniones del centro, mientras la segunda se reserva para la Unidad de Psicoprofilaxis Obstétrica, con consulta de matrona, sala de tratamientos y preparación al parto. El centro venía atendiendo casi 60.000 consultas médicas y 40.000 de enfermería al año y gana una sala moderna para formación. Gracias a los espacios diáfanos del diseño original de los años 70 se ha podido acometer una mejor distribución que a priori también le gusta a los usuarios. La pega, la falta de Urgencias.