Villadangos avanza en un mes lo que Trobajo en un año
Letra pequeña de la asignación presupuestaria para las obras del corredor central de León

Hace falta llegar a la letra pequeña de los papeles oficiales para comprender la razón por la que el nuevo acceso al polígono de Villadangos ha ganado más metros en un mes que la rotonda del cruce de Trobajo del Camino en más de un año. La causa se esconde en el dinero que engrasa la operación en el ejercicio en curso. Cuando corren las motoniveladoras por los viales paralelos que crecen al pie de la N-120 y apenas si avanza la retroexcavadora que da sombra al mediodía junto a las gasolineras de la misma nacional, casi al vértice del esquinazo donde la cuestona de Párroco Pablo Diez desembocaba en el cruce que se trata de borrar del mapa. El aclarado en la recta que allana la puerta al alto Páramo leonés sorprende de día en día a los miles de usuarios que cruzan por este corredor testado de tráfico, donde se levantan los cimientos de un scalextric que armará la entrada principal al polígono de Villadangos en dos niveles, con paso superior para facilitar el acceso de los vehículos que circulan procedentes del oeste. La intervención va como un tiro, mientras el perfil de la rotonda en superficie que marcará el doble sentido para acceder al recinto gana espacio sobre el terreno y durante más de medio kilómetro se extiende la actuación para ajustar los dos nuevos viales. Y en un mes de verano, la puerta central del polígono de Villadangos ha ganado más espacio de obra que la rotonda que se comenzó a armar en mayo de 2024 en Trobajo del Camino. Villadangos es una inversión de la Junta; la rotonda de Trobajo es una inversión del Gobierno central. En este punto del perímetro urbano de la capital leonesa, se han logrado en este año largo, año y tres meses, dos ramales asfaltados por el cordón que se supone tomará media circunferencia de la glorieta que resultará del proyecto; poco más; la labor del martilleo pilón del asfaltado, el alicatado y la calzada que durante años ordenó el tráfico entre semáforos en una fórmula anacrónica para el aforo de una carretera que llega a meter veinte mil vehículos en ese embudo. Las dos velocidades de la N-120 en tramo leonés afloran sobre las obras que se plantearon para mejorar la movilidad. En un tramo de una docena de kilómetros se enfrentan dos realidades que ponen de manifiesto las urgencias con las que las distintas administraciones afrontan las prisas de León por levantar la cabeza; que son tres realidades, si se añade la parsimonia que muestran la administración para corregir el cruce de Montejos.