Ya hay fecha para la vuelta del mercado tradicional a la plaza Mayor de León

Los vendedores fueron trasladados durante las obras de la plaza al aparcamiento de San Pedro.
Se conoce como el mercado de la plaza Mayor. Aunque hay otros casos como el antiguo de Colón que han terminado por asentarse en Papalaguinda, en este caso no se modificará ni el nombre, ni la ubicación. Once meses después del destierro al aparcamiento de San Pedro, en la trasera de la Catedral, motivado por las obras de reurbanización del enclave histórico, los comerciantes tradicionales volverán a su sitio en la segunda semana de septiembre.
La fecha se la han avanzado este miércoles desde la Concejalía de Comercio, Consumo y Fiestas. Queda por afinar si el reestreno se ajustará al día 10, miércoles, o al 13, sábado. La vuelta, en la que se aprovechará para hacer una reestructuración con pasillos más amplios, pero sin variar en exceso el anterior reparto de espacios, depende, como les han explicado desde el departamento que dirige Camino Orejas, de que se hagan los últimos remates de la obra de la plaza Mayor, donde este martes retiraron las vallas que, en dos fases diferentes, han tenido condicionado la actividad de la zona desde mediados del mes de octubre.
Desde entonces, los comerciantes han tenido que ajustarse a los condicionantes del aparcamiento de San Pedro. En este punto, fuera del casco histórico, aunque a la puerta, se han "mantenido a pie firme" los 55 afectados: 40 comerciantes y productores agroalimentarios y 15 textiles, como señala su portavoz, Alberto Arias. Les negaron la posibilidad de colocarse en la plaza de Regla y se plantaron en primera instancia ante el alcalde, sin montar los puestos en la primera semana, pero al final optaron por trabajar con el compromiso de que, pasada la Navidad y retirada de la zona el mercadillo que les habían puesto como excusa, estudiarían su reubicación delante de la Catedral.
No lo hicieron, pese a que los informes de los técnicos de movilidad veían mejor ubicación en Regla que en el aparcamiento de San Pedro, donde la zona naranja tiene «una ocupación media que ronda el 100%». Las previsiones de que incidiría en "las necesidades de la ciudadanía y en la utilidad pública», dado que el estacionamiento sirve como «punto neurálgico que da servicio a buena parte de los negocios, así como a trabajadores y residentes situados al oeste de la ciudad», se ha cumplido.
Los daños se han ajustado también a los comerciantes, aunque admiten que "no ha sido tan catastrófico como se pensaba". "Nos hemos mantenido porque la gente quiere productos de cercanía, pero este año ha sido bastante más flojo que el anterior", analiza Arias, quien abunda en que la merma de las cajas ha sido mayor para los de embutidos y productos tradicionales, dependientes en parte de los turistas. "A la gente de la fruta y la verdura les ha perjudicado menos, pero los demás nos hemos visto seriamente perjudicados. En la plaza Mayor tenemos gente hasta las 15.30 horas y en San Pedro, a las 14.00 horas ya no queda nadie", ejemplifica.
A la bajada de afluencia ha ayudado además que "el Ayuntamiento, pese a que dijo que lo haría, ni colocó carteles informativos, ni nada", ni tampoco se avanzó en la rebaja de tasas durante los meses de desplazamiento a San Pedro que se comprometieron a estudiar. Salvo los habituales, el resto de la clientela "venía de casualidad", concede Arias. "La plaza Mayor es la plaza Mayor y tenemos muchas ganas de volver", remata el portavoz de los comerciantes del mercado tradicional: el mercado de la plaza Mayor de León.