La Policía de San Andrés, abocada a estar dirigida por un agente raso
El jefe cuyo nombramiento anuló el juez opta por marchar a Palencia y el único oficial que podría sustituirle renuncia al cargo. Ante ese caso, la ley permite al equipo de Gobierno nombrar responsable entre los municipales a su «discreccionalidad»

La comisaría de Policía Local de San Andrés está situada en el edificio del Ayuntamiento.
Al filo de la pasada medianoche, la Policía Local de San Andrés del Rabanedo se quedó descabezada tras no haber recurrido el Ayuntamiento ni el subinspector Alberto Ferrero, en el plazo preceptivo, la sentencia judicial que anulaba el proceso de elección que le había designado como jefe de este cuerpo, en sustitución de José Carlos Calvo, y tras haber llegado al municipio en 2013.
Es más, Ferrero opta por poner tierra de por medio e incorporarse a un puesto en Aguilar de Campoo (Palencia) tras las guerras internas que pusieron en solfa su nombramiento en plenas fiestas de Trobajo del Camino y un breve 'reinado' de 18 días hasta que el juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de León comunicó su fallo.
Según especifica la ley de coordinación de las policías locales de CyL, la jefatura la debería asumir el profesional de mayor rango en la escala que, en el caso de San Andrés, es un oficial. Sin embargo, este policía ya comunicó su renuncia a dirigir el cuerpo municipal, de modo que la jefatura se encuentra en una encrucijada. La misma normativa permite, no obstante, que el puesto pueda pasar de forma temporal hasta que se resuelve la plaza a manos de alguno de los 37 agentes locales rasos, ya que permite al equipo de Gobierno nombrar a su «discreccionalidad» y por decreto a quien estime de entre los policías.
La situación en la que se encuentra la plantilla de San Andrés es «anómala» en el conjunto de cuerpos de la comunidad, puesto que por tamaño de la población debería estar conformada por un inspector, dos subinspectores, cuatro oficiales y cuatro suboficiales y una treintena de agentes. Aunque se designe a un agente como jefe ocasional, al Ayuntamiento se le abren dos vías: o vuelve a convocar la plaza base de subinspector cuyo proceso anuló el juzgado, y se podrían presentar policías con esa categoría prof4sional de toda la comunidad, incluido Alberto Ferrero; o convoca las cuatro plazas de suboficiales, que en el plazo de otros dos años podrían ascender a oficial y cubrir la jefatura.
El Contencioso dio la razón al sindicato SPPMCyL para invalidar las bases del último proceso selectivo y anuló la resolución de la Alcaldía del 11 de octubre de 2022 donde se aprobaban las bases y la convocatoria de la plaza del responsable de los policías municipales de San Andrés por concurso-oposición o subsidiariamente por turno de movilidad. Una vacante en la plantilla del funcionariado de este Ayuntamiento del área metropolitana leonesa que se publicó en el BOP el 18 de ese mismo mes y el 21 en el BOE.
El tribunal Contencioso-Administrativo número 2 estimó así el recurso que interpuso el Sindicato Profesional de Policías Municipales de CyL contra esa resolución, pero va más allá al anular «todos los actos posteriores del procedimiento selectivo para la provisión de la plaza de subinspector de la Policía Local, incluyendo el nombramiento» de Ferrero, «por ser contrarios a derecho» y pide a la Administración «retrotraer las actuaciones al momento anterior» a que se aprobaran las bases, para que se proceda a «su correcta negociación y a la designación de un Tribunal Calificador con una composición imparcial».