"En los sótanos de los centros comerciales, las pulseras no funcionan, y a veces ellas prefieren que les retiren el dispositivo antes que pasar por los nervios de que cada vez que hay un fallo les pite el sistema y no sepan si el agresor está cerca».
Las víctimas de violencia machista que disponen a su favor de una orden de alejamiento y cuyas ex parejas portan pulseras telemáticas pasan un segundo calvario con los fallos del sistema Cometa, que según los abogados de la Asociación de Ayuda a Víctimas de Agresiones Sexuales (Adavas) no han empezado a dar problemas ahora «porque llevamos denunciándolo ya desde el año 2019", declaran Jaime De la Hera Cañibano y Gemma Pérez Rabadán, letrados de la asociación.
«Las mujeres llevan muchos años transmitiéndonos que ha habido numerosos problemas técnicos desde hace mucho tiempo. En el sótano de los centros comerciales no hay cobertura y no funciona la pulsera. En los subterráneos, siempre pasa y las mujeres se ponen de los cohetes, porque no saben si tienen al maltratador al lado o es un fallo del sistema. En el ámbito rural, y no estoy hablando de Picos de Europa, hay veces que también da problemas y estamos hablando de pueblos del alfoz En vez de proteger a las víctimas, se las pone más alteradas todavía»
«No es un tema nuevo, ya se conocía que los dispositivos no funcionaban correctamente. La cuestión es cuando el dispositivo falla pita y en vez de generar una sensación de tranquilidad, se activa su ansiedad, porque piensan que quien las está acosando anda cerca", señalan los letrados.
«Es una cuestión técnica que requiere solución urgente. Ha habido casos en las que nos piden que se les desactive el sistema porque están más tranquilas si no lo llevan puesto y si no están sujetas al sistema que cuando se pone a pitar por error. Ese dispositivo se activa cuando el agresor está cerca, pero ellas no distinguen si es un problema de la pulsera, o si se ha acercado el maltratador y se ponen nerviosísimas", destacan los letrados «Solamente se quedan tranquilas cuando saben que el agresor está en prisión", aseguran los letrados.
«Solamente se quedan tranquilas cuando saben que el agresor está en prisión, porque hay muchas sentencias absolutorias", diee Adavas
Los presidentes de las Audiencias critican los retrasos
Los presidentes de las Audiencias Provinciales de España ya advirtieron de problemas al respecto en las jornadas que celebraron en Las Palmas de Gran Canaria el pasado mes de marzo.«Ante las dilaciones que se producen desde la resolución judicial que acuerda la medida hasta la colocación de dispositivos de control telemáticos de proximidad, solicitamos la ampliación urgente de la plantilla de técnicos del centro Cometa», dijeron los presidentes. «Asimismo, teniendo en cuenta que los dispositivos presentan fallos técnicos por localizaciones erróneas o incluso por manipulaciones de los investigados, interesamos que se revisen y corrijan las disfunciones, a fin de evitar la desprotección de las víctimas»Otro asunto:, «Dadas las dilaciones que se vienen produciendo por la sobrecarga de trabajo que pesa sobre las Unidades de Valoración Integral en Violencia de Género en la emisión de las valoraciones e informes a realizar tanto en asuntos civiles como penales, instamos la ampliación de las dotaciones de profesionales (forenses y psicólogos necesarios con formación en violencia de género), destacando que la externalización de los servicios puede generar contradicciones y revictimización». También propusieron la creación de un observatorio específico de violencia de género en el medio rural con el fin de analizar sus peculiaridades, proponer medidas específicas de control. También existe el lado contrario de la balanza. Felipe Pérez Del Valle es un letrado leones que asistió a un cliente con el que ganó hasta 11 juicios que le absolvieron de quebrantamiento de condena. No se habían producido, simplemente habían sido errores del aparato. «Una vez vino a detenerle la Guardia Civil y estaba en su propio domicilio».«Yo he ganado todos los juicios que he tenido contra el sistema Cometa. Había veces que él estaba en el barrio de La Serna, ella en Villaquilambre y la Guardia Civil actuaba por haberse notificado en el sistema que estaba a menos de 500 metros de ella».Hay una cuestión muy problemática con el sistema: «cuando pita porque de verdad se está produciendo un quebrantamiento, no indica en qué dirección tiene que marcharse el varón y se corre el riesgo de que esté acercándose todavía más a la mujer».Hubo un caso significativo: «le denunciaron por quebrantar la orden cuando estaba declarando en el juzgado. Su exmujer también estaba en el juzgado y como a los dos meses se notificó la existencia de una incidencia por acercamiento, fue detenido sin preguntar nada. Hay fallos de estas características continuamente y eso no puede ser».Tuvo Pérez Del Valle un caso curioso, de un vecino de La Pola de Gordón, cuya exmujer vivía en la carretera que conduce a León desde esa zona, y cada vez que el hombre pasaba por la zona, se activaba la alarma: «Nunca se pararon a pensar que el acercamiento duraba 10 segundos y un fiscal llegó a decirle que por qué no venía a León por otro sitio».
Un leonés demuestra once veces en el juzgado que no se acercó a su ex
También existe el lado contrario de la balanza. Felipe Pérez Del Valle es un letrado leones que asistió a un cliente con el que ganó hasta 11 juicios que le absolvieron de quebrantamiento de condena. No se habían producido, simplemente habían sido errores del aparato. «Una vez vino a detenerle la Guardia Civil y estaba en su propio domicilio».«Yo he ganado todos los juicios que he tenido contra el sistema Cometa. Había veces que él estaba en el barrio de La Serna, ella en Villaquilambre y la Guardia Civil actuaba por haberse notificado en el sistema que estaba a menos de 500 metros de ella».Hay una cuestión muy problemática con el sistema: «cuando pita porque de verdad se está produciendo un quebrantamiento, no indica en qué dirección tiene que marcharse el varón y se corre el riesgo de que esté acercándose todavía más a la mujer».Hubo un caso significativo: «le denunciaron por quebrantar la orden cuando estaba declarando en el juzgado. Su exmujer también estaba en el juzgado y como a los dos meses se notificó la existencia de una incidencia por acercamiento, fue detenido sin preguntar nada. Hay fallos de estas características continuamente y eso no puede ser».Tuvo Pérez Del Valle un caso curioso, de un vecino de La Pola de Gordón, cuya exmujer vivía en la carretera que conduce a León desde esa zona, y cada vez que el hombre pasaba por la zona, se activaba la alarma: «Nunca se pararon a pensar que el acercamiento duraba 10 segundos y un fiscal llegó a decirle que por qué no venía a León por otro sitio».
La jueza de violencia machista de León hace causa común
La titular del Juzgado de Instrucción número 4 de León manifestó su adhesión a la postura de los titulares de los juzgados con competencia en violencia sobre la mujer.Los datos extraídos de las respuestas a una encuesta han servido para«detectar la existencia de carencias muy extendidas así como de importantes diferencias interterritoriales» y permiten que el Observatorio de Violencia sobre la Mujer, «desde un conocimiento más preciso de la implantación real y el funcionamiento de los diferentes recursos» pueda «impulsar la adopción de medidas orientadas a remover los obstáculos que eventualmente puedan entorpecer la labor de los juzgados, y garantizar así una óptima respuesta institucional a las víctimas de violencia de género».La encuesta, elaborada por el Observatorio, ha sido contestada durante los meses de febrero y marzo por cerca de la mitad de los jueces/as a los que iba dirigida, una muestra estadística que se considera suficiente para evaluar la situación de estos órganos judiciales a partir de la experiencia directa de sus titulares, según informa el CGPJ.