Encuentran muerto en un sex shop de León a un octogenario
La Policía Nacional lo achaca a un fallecimiento por causas naturales

Coche de la Policía Nacional.
Un octogenario leonés fue hallado muerto ayer en torno a la hora de la sobremesa cuando se encontraba en el interior de un sex shop de un conocido barrio de la capital, al que había acudido para visionar una película de contenido erótico.
Fuentes de la investigación aseguraron a este periódico que el deceso se produjo de forma completamente natural, y que después de realizar una inspección ocular y de tomar manifestación al dueño del establecimiento, se llegó a la conclusión de que no había ningún tipo de incidencia que reseñar.
Por las circunstancias del suceso y para evitar provocar una alarma social innecesaria, la instrucción policial del caso se llevó a cabo en la más absoluta discreción.
El fallecido, de alrededor de 80 años de edad, llevaba un rato en el interior del local, cuando de forma repentina dejó de dar señales de vida y provocó la curiosidad de la dirección del establecimiento, que al encontrarse con el hallazgo dio cuenta de lo ocurrido a los funcionarios policiales.
Posteriormente, se procedió a practicar un conato de primeros auxilios al finado, aunque inmediatamente se cayó en la cuenta de que ya había perdido la vida y se procedió al levantamiento del cadáver.