Gazola se blinda a la seguridad
La base militar del Ejército de Tierra en Ferral mejorará su acceso y dará más visibilidad a la garita
Zona de acceso al acuartelamiento de la base del Ejército de Tierra Conde de Gazola, en Ferral del Bernesga.
El Ejército de Tierra mejorará la seguridad del acceso a su base en Ferral del Bernesga, Conde de Gazola, con un objetivo clave: mejorar la visibilidad de los militares encargados de la seguridad y el control de acceso a las instalaciones militares, donde tiene su sede el Cuartel General del Mando de Artillería de Campaña, además de algunas de sus unidades, y el quinto batallón de la Unidad Militar de Emergencias, a la espera de la llegada de la Udrume, la unidad de drones, cuyo desembarco ha obligado a realizar diferentes instalaciones en el acuartelamiento. La garita, actualmente colocada en la parte izquierda del acceso, se ubicará entre los dos carriles para mejorar los controles de la policía militar de Conde de Gazola.
Las obras para mejorar la seguridad, que también busca una mejora estética del acceso, una entrada más moderna, ya han sido adjudicadas por 68.500 euros a una empresa leonesa que contará con un plazo de ejecución de 120 días para desarrollar esta obra. La actuación comprende el aumento de la visera superior para permitir la entrada y salida de vehículos pesados en ambos sentidos, pero también deberá incluir una acera para el personal que acceda a pie a la base.
El proyecto contempla un carril adicional de entrada para poder detener a los vehículos y que puedan ser examinados por la policía militar que controla los accesos, ampliando la parte derecha de la vía actual. También se sustituirán las barreras automáticas que incluirán luces led para su identificación en horas nocturnas y además de una dotación de balizamientos móviles para posibles cambios de dirección durante el trayecto de aproximación.
Más metros cuadrados
La obra incluye la «rehabilitación completa» de la garita, que ganará en metros cuadrados con la modificación de los pavimentos y los parámetros, cristales blindados y se ubicará entre los carriles de entrada y salida. La instalación actual «es demasiado pequeña y está muy escondida», lo que «hace difícil la visión de los recorridos seguidos por los vehículos que se aproximan».
Por otra parte, se habilitará una zona de espera para evitar las colas y el descontrol actual y se elevará el galibo para permitir el acceso a los vehículos de mayor altura, que ahora sólo pueden acceder a la base por uno de los dos carriles al elevar la visera superior del control de acceso.
El objetivo final, además de revertir el «deterioro» de la instalación actual es hacer frente a la «desactualización» de las medidas de seguridad y entrada y salida de vehículos de la base militar y dar mayor capacidad de acción a la policía militar que realiza sus funciones en el control de acceso a esta base donde trabajan cerca de 1.400 efectivos entre las unidades del Maca del Ejército de Tierra y la Unidad Militar de Emergencias.