Una conserje llevará el área de sanciones en San Andrés del Rabanedo
La decisión se adopta tras el no de todos los administrativos y auxiliares

El Ayuntamiento de San Andrés dispone de una plantilla de 300 personas.
Las dificultades en materia de personal en el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo ha alcanzado un nuevo nivel al tener que recurrir a una empleada pública laboral, que desempeña funciones de conserje, como la nueva encargada del departamento de Responsabilidad Patrimonial y Sanciones. El nombramiento se produce después de que una oleada de respuestas negativas y renuncias por parte del personal de las categorías de auxiliar administrativo y administrativo hiciera imposible cubrir el puesto con funcionarios de la escala adecuada. La situación ha forzado al equipo de Gobierno a recurrir a una solución de urgencia de nuevo por la jubilación a final del verano y sin recambio de la encargada hasta ahora.
La Alcaldía dictó la resolución con el nombramiento el 6 de noviembre y la trabajadora comenzó en el nuevo cargo al día siguiente. El departamento que asume la nueva encargada gestiona procedimientos complejos, incluyendo las reclamaciones de indemnización de ciudadanos contra el Ayuntamiento, por lo que la improvisación en el nombramiento ha generado «preocupación», según fuentes municipales, que ven el nombramiento «insólito» y que se suma a un historial reciente de problemas en los recursos humanos, tras las dificultades, especialmente, para relevar al secretario municipal, lo que atascó hasta 600 expedientes, y ahora al interventor, un puesto que parecía resolverse en julio, pero que tropezó por disparidad de opiniones entre la Junta y el Ayuntamiento con los miembros que debían conformar el tribunal calificador.
El Ayuntamiento ha protagonizado episodios en el retraso del pago de nóminas a sus más de 300 empleados públicos en hasta cinco ocasiones debido, principalmente, a la falta de cobertura estable de la figuras clave del interventor, que se ha ido solventado con un A-1 de la 'casa'. La ausencia de personal esencial en varios periodos ha lastrado la gestión del equipo de Gobierno, que ha visto en el aire contratos, ayudas y licitaciones. El nombramiento de una empleada laboral en funciones de conserje para un puesto técnico-administrativo de alta responsabilidad ilustra el coste humano y funcional del trance que mantiene a San Andrés en vilo.