Las pocas garantías que ofrece el ILS truncan otros dos vuelos más en León
Un autobús tuvo que traer, y llevar a Avilés, a los pasajeros de los dos trayectos. El avión que llegaba de Barcelona no pudo aterrizar y tras el desvío despegó desde Asturias

Uno de los indicadores del Aeropuerto de León en una jornada de niebla.
El duro invierno de este año está haciendo estragos. La meteorología adversa ha truncado casi una decena de operaciones en el Aeropuerto de León ante la incapacidad del ILS de ofrecer garantías a los comandantes que pilotan los aviones: seis desvíos, uno de ellos por nieve en la pista, y tres cancelaciones de vuelos. Ayer el parte de incidentes de las instalaciones aeroportuarias sumó la última muesca, el del vuelo que conectaba Barcelona con La Virgen del Camino. Pero además, como los aviones que toman tierra en León vuelven a su punto de origen de nuevo con pasajeros, en total fueron dos los vuelos afectados.
El avión de ayer salió del Aeropuerto de Josep Tarradellas Barcelona-El Prat en Barcelona a las 9.15 horas y tenía previsto aterrizar en León poco antes de las 10.30 horas. Tras realizar varias maniobras para intentar tomar tierra en León, finalmente el piloto declinó tal opción y se desvió a Asturias, donde finalmente aterrizó a las 11.23 horas, casi una hora más tarde de lo previsto, a lo que los pasajeros tuvieron sumar a mayores el viaje a León en autobús. Pero, como consecuencia de este desvío, el avión que iba a partir de León de regreso a Barcelona también lo hizo desde Asturias y, por lo tanto, los viajeros también fueron trasladados desde León hasta Avilés en autobús.
Las mala meteorología puso en entredicho de nuevo la capacidad del ILS para dar servicio a los pilotos. Éste es un sistema instrumental de ayuda que tiene como función, precisamente, ofrecer una serie de indicaciones cuando la visibilidad es escasa. Sin embargo, el instalado en León hace más de dos décadas no ofrece la suficientes garantías ya que es de categoría I, el más bajo del mercado, con lo que no cumple con los requisitos o la seguridad que demandan los pilotos ante situaciones adversas como niebla o intensa lluvia.
Escasa apuesta
El ILS del Aeropuerto de León se instaló en 2005. Cada seis meses es certificado, aunque ha sufrido averías y retrasos en este proceso, para garantizar que cumple con los parámetros requeridos. El Instrumental Landing System de León es de categoría I, es decir, que sus funciones se limitan a situaciones de mala visibilidad con un techo de nubes de hasta 200 pies (60 metros) y un mínimo de visibilidad de 550 metros. Hace ya tiempo que la sociedad leonesa clama por una categoría mayor para evitar esta sangría de desvíos, generalmente, al Aeropuerto de Asturias. Las limitaciones del ILS, de hecho, truncaron un posible transplante el año pasado.
León es el único aeropuerto del noroeste cuenta con un sistema de tan baja categoría. En una pregunta parlamentaria, el Gobierno concretó que los aeropuertos de Asturias, Valladolid, Santiago de Compostela y Vigo, enclavados en la zona noroeste del país, disponen de ILS de categoría II/III y el de La Coruña cuenta con un ILS de nivel II. Una situación de desventaja para las instalaciones aeroportuarias leonesas, que dependen formalmente del Ministerio de Defensa, al formar parte de la Base Aérea de León, pero que están abiertas al tráfico civil a través de un convenio con Aena y, por lo tanto, conviven los vuelos de pasajeros con los militares.