Diario de León

El leonés que gana el tetris de encajar tres helicópteros en un avión

El subteniente José Manuel Fernández García organiza las cargas, personales y materiales, en los A-400 y ha participado en el ejercicio que conmemora en América el vuelo del Plus Ultra

José Manuel Fernández García posa mientras introducen un helicóptero en el A-400.

José Manuel Fernández García posa mientras introducen un helicóptero en el A-400.ejército del aire

Abigail Calvo
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

El A-400 es uno de los aviones más grandes del Ejército, tanto que en su interior caben hasta seis helicópteros y organizar todo ello es responsabilidad del leonés José Manuel Fernández García, que está a punto de regresar a España tras participar en el centenario del vuelo Plus Ultra, la primera travesía del Atlántico sur por único avión. Para conmemorar esta efeméride, se han desplazado hasta Brasil, Uruguay y Argentina más de sesenta aviadores españoles y seis Eurocopter EC-120 Colibrí, el helicóptero de la Patrulla Aspa, junto con dos A-400.

El subteniente leonés es el encargado de «organizar, cargar y descargar todos los medios, tanto personales como materiales», un tetris militar para que todas las piezas encajen y salvaguardar su seguridad. Sin tradición militar en su familia, al acabar el Bachillerato decidió «dar el salto» e ingresó en la Academia Básica del Aire, de donde salió ya como suboficial.

«Desde que adquirí el empleo de sargento he tenido la suerte de participar en numerosas misiones de mantenimiento de paz internacional. He estado en misiones por el conflicto en la antigua Yugoslavia y Kosovo y después fui desplegado en Kirguizistán, Afganistán, Senegal y, más recientemente, en Estonia y Lituania. En total he estado en más de 40 misiones de mantenimiento de paz», explica, para añadir que que la misión que más le ha marcado ha sido «la evacuación del personal afgano en Kabul. Fue una misión muy difícil de llevar a cabo, en la que en cada uno de los vuelos que realizaba me sentía más cargado emocionalmente», relata en un inciso en su participación en la conmemoración del vuelo Plus Ultra.

«Esta misión rememora el vuelo realizado en 1926, donde una tripulación de intrépidos aviadores españoles realizó el primer vuelo cruzando el océano Atlántico con un único avión. La misión hizo escala, entre otros lugares, en Río de Janeiro, Montevideo y, finalmente, en Buenos Aires, donde finalizó. Los participantes de hoy en día lo que estamos haciendo es seguir esas escalas, ofreciendo en cada una de ellas una exhibición aérea realizada por la Patrulla Aspa», explica este leonés nacido en Villafranca del Bierzo, tras incidir en que la carga y descarga de los helicópteros en los aviones A-400 M comienza con estudio previo del tipo de materiales que se va a introducir y, después, «se prepara a los aviones y a los helicópteros y el resto de la carga». «La dificultad estos días está en tener que transportar tres helicópteros más su utillaje en cada uno de los dos aviones. Este tipo de carga implica una acción coordinada tanto de los supervisores de carga del avión como del personal de mantenimiento de los helicópteros», remarca para concretar: «Es un proceso que se realiza con una precisión milimétrica y un cuidado extremo».

José Manuel Fernández García está destinado en el Ala 31, en la Base Aérea de Zaragoza. «Mi día a día varía, desde la realización de los vuelos logísticos a los tácticos. En los primeros trasladamos material o personal donde se necesiten. Los vuelos tácticos tienen una especial importancia para el entrenamiento de las tripulaciones, porque es desde este tipo de vuelos en lo que se pueden lanzar desde paracaidistas a distintos tipos de cargas en zona de operaciones».

Al subteniente villafranquino le gusta la «capacitación técnica» necesaria para trabajar como mecánico de mantenimiento de aeronaves. Recuerda con cariño sus años en la Academia Básica del Aire, donde la ciudad de León le conquistó y hoy en día sigue siendo «una de mis ciudades preferidas». Pero como buen berciano, echa de menos la naturaleza de su comarca. «Tuve la suerte de nacer en Villafranca del Bierzo, una población rodeada por montes y por ríos y a día de hoy mantengo mi afición a la pesca de la trucha», relata.

tracking