Un año después de acabarlo y gastar 1,5 M€ León no logra abrir el centro de mayores de La Inmaculada
- Los vecinos exigen al Ayuntamiento que cumpla con el servicio que publicitó en verano de 2021
- Las instalaciones sólo sirven, desde hace pocas semanas, para el traslado de los talleres de manualidades

El edificio, levantado en parte sobre las antiguas escuelas del barrio de La Inmaculada, se terminó el año pasado. La placa exhibe para qué se justificó.
A los niños que fueron allí a clase hasta los años 70 les vendieron que volverían a la escuela. El viejo edificio, que tras una breve época de escuela taller terminó quemado por un incendio, lució en ruinas durante décadas como emblema del abandono del último barrio al norte de León. Con el maná del plan Edusi, cofinanciado por la UE, el Ayuntamiento de León publicitó en 2017 su rehabilitación integral para «promover la inclusión social y luchar contra la pobreza», como reza en la placa que hay en la fachada. Pero cinco años más tarde de la pompa con la que se adornó la presentación de los planos en septiembre de 2021, casi tres desde que vieron entrar las máquinas y uno de que se terminaran las obras, tras invertir 1.512.138 euros, los vecinos de Cantamilanos y La Inmaculada siguen sin tener el «centro de mayores» que les prometieron.
Ni el centro de mayores, «ni el centro de día del que se llegó hablar porque la residencia de la tercera edad de San Mamés estaba saturada», como recuerda presidente de la asociación de vecinos. «Pero todo es hablar por hablar», sentencia Carlos Fernández, quien insiste en que, aunque han pedido al consistorio una explicación, «a día de hoy» no saben «nada de lo que van a hacer ahí», aunque «ahora, dicen que quieren traer oficinas del Instituto Leonés de Desarrollo Económico, Formación y Empleo (Ildefe)». «Al barrio no le va a repercutir en nada», augura.
Fernández insiste en que la única actividad se remite a la entrada «hace apenas dos semanas» de los «talleres de la escuela de artes plásticas». «Han empezado a dar las clases en los pisos de arriba. Nos han dicho que llevaban un año y medio de espera», concede Fernández para dar testimonio del paso de los alumnos que, ante el estado del viejo consistorio de la plaza Mayor, han sido realojados de momento en estas instalaciones.
Aunque ni siquiera hay conserje. Abren y cierran ellos. Dentro, como relata Fernández, «sólo hay un mostrador abajo» y poco más en ese «edificio, con una superficie total construida de 680 metros cuadrados», que «se estructura en una planta baja o de acceso y dos plantas superiores», como se describía en la publicidad institucional. Ni rastro de los «servicios» de «oficinas, cafetería, aula de actividades físicas, enfermería, fisioterapia, aula de informática, biblioteca, talleres, aula de juegos, aseos y almacenes» que se anunciaba en el boletín del Edusi de septiembre de 2021.
El Ayuntamiento tuvo que pagar parte del 50% que subvencionaba la UE por rebasar el plazo máximo, tras 7 años de concederse
Lo único que se aprecia es el continente de un proyecto que, pese a que se anunció que estaría «a finales de 2022», se salió de plazo con creces. Su ejecución no se liquidó antes del 31 de diciembre de 2024, como marcaban las condiciones del Edusi, lo que obligó a que el Ayuntamiento de León tuviera que cubrir parte del 50% del total que le tocaba a la UE. En total, fueron 12 los proyectos que penalizaron al consistorio, que admitió un desfase por ejecutar de 2.568.720,4 euros. Habían trascurrido siete años y medio desde la concesión de las subvenciones, en mayo de 2017. Por entonces, en un primer esbozo, se llegó a plantear que el edificio se convertiría en un centro de referencia para la investigación de un sistema de transporte público sin conductor. Luego, se pasó al «centro sociocultural y de atención a las personas mayores», como se lee en la placa de la entrada. «Era para los barrios desfavorecidos del norte, pero ese dinero del plan Edusi se ha gastado más al final en el centro», sentencia Fernández.