Claves para vivir más y mejor: cómo lograr una jubilación con propósito
BBVA, Secot y la ULE analizan los retos y oportunidades que se plantean más allá de la jubilación

Juan Manuel Mier.
En el escenario actual, desde que se deja la actividad laboral se abre un horizonte de unos 20 años de vida en el que los hábitos cambian, y la planificación y las prioridades deben replantearse. Las físicas, las mentales, emocionales y también las económicas. Un reto sobre el que no se ha educado lo suficiente hasta el momento. El enfoque sobre la longevidad saludable es multidisciplinar y plantea retos para el colectivo senior.
La importancia de las relaciones sociales o tener una jubilación activa en la que sientas que puedes devolver a la sociedad lo aprendido son algunas de las ideas que plantearon los expertos en la webinar organizadapor el Club de Prensa de Diario de León y BBVA, que contó con la participación de Carmen Requena, catedrática de la Universidad de León, miembro de la Asociación de Geriatría y especialista en psicología del envejecimiento; José Ignacio Lagartos, presidente de Seniors Españoles para la Cooperación Técnica (Secot) en León y Juan Manuel Mier Payno, responsable de la iniciativa BBVA Mi Jubilación.

Carmen Requena.
El reto
Un encuentro en el que se puso sobre la mesa que envejecer, más allá de la evidencia biológica, conlleva la voluntad de cómo afrontar una etapa que ya no supone una ruptura con las anteriores de la vida, como ocurría hace años; pero sí una nueva forma de abordar las ocupaciones, la salud y las relaciones sociales, que deben preverse cuanto antes. Retar al cerebro y al cuerpo a mantener la vitalidad y el optimismo, contar con propósitos y ejercer la generosidad son las mejores recetas, junto con la satisfacción de devolver a la sociedad, en forma de ayuda a otros, lo aprendido durante años.
Una previsión en la que cobra especial relevancia la planificación financiera, contar con unos hábitos de ahorro que por un lado permitan desarrollar con intensidad la vida una vez finalizada la etapa laboral, y por otra contar con ‘un colchón’ que alivie la situación familiar si llega el caso del deterioro físico o cognitivo, para evitar, en la medida de lo posible, tener que hacer frente de forma inesperada a esos gastos. El proceso de envejecimiento se aborda ahora desde una perspectiva que ya no marca las etapas de la vida como hace años, y en la que la jubilación es un paso más que exige en todo caso un cambio de mentalidad que no fije el horizonte en el deterioro, sino en las posibilidades que se abren. Requena se refirió al interés de lo que denomina «contranarrativas», ahí está por ejemplo el caso de personas mayores que «hacen alarde de sus capacidades en las redes sociales, o en nuevas actividades que se desarrollan como iniciativas individuales. Porque siempre hay capacidad de aprendizaje».

María Jesús Muñiz y José Ignacio Lagartos, en la webinar.
Nuevas capacidades
Nuevas capacidades que se adquieren de forma más fácil, y sobre todo más gratificante, cuando se comparten. Así, Lagartos destacó la actividad de los voluntarios de Secot por ejemplo en los cursos de digitalización de la gente de más edad, o las distintas actividades, desde conferencias a viajes, que permiten no sólo despertar la curiosidad sino desarrollar unas relaciones sociales que son especialmente importantes en esa etapa, y que enriquecen la vida de quienes las comparten.
Para desarrollar todo este abanico de actividades de forma tranquila Juan Manuel Mier incidió en la necesidad de contar con un respaldo económico, y advirtió contra los sesgos a la hora de tomar decisiones, y el peligro de procrastinar en este campo. «Uno de ellos es el sesgo del presente, que nos lleva a buscar las gratificaciones inmediatas antes que pensar en el futuro e ir ahorrando. Tenemos que pensar que hay muchos ‘gastos hormiga’ que, gestionados, nos dejan un dinero que podemos ir invirtiendo». Otro de esos sesgos es la falta de información a la hora de fijarnos objetivos a largo plazo. «Muchas personas no se informan de cuánto les va a quedar cuando se jubilen. Si no sabes lo que va a quedarte de pensión, ¿cómo puedes planificar el futuro?». El tercero sería el adquirir hábitos saludables «en todos los sentidos, también en el económico».
Carmen Requena: «No poner límites, sí marcar objetivos»
Juan Manuel Mier: "Pensar en la jubilación desde el principio"
«La esperanza de vida ha aumentado, y necesitamos tener recursos para disfrutarla. Cuanto antes se empiece a pensar en la jubilación, a tener hábitos de ahorro, mejor. Es algo que tiene que preocupar desde el primer momento que te pones a trabajar». Porque «los ahorros invertidos durante mucho tiempo generan más interés». Mier destaca que «se necesita un colchón de ahorro para tener mejor capacidad de vida, de disfrutar, de viajar». E invita a utilizar herramientas como las que tiene BBVA o la de la Seguridad Social para hacer simulaciones y prevenir el futuro.
José Ignacio Lagartos: «Devolver a la sociedad lo que aprendimos»
«No se trata sólo de arrancar años a la vida, sino vida a los años. Y nuestra misión es también devolver a la sociedad lo que hemos aprendido, ayudando en nuevos proyectos emprendedores». Aunque el voluntariado de Secot va más allá: «La parte social es fundamental en esta estapa de la vida, por eso insistimos en que las personas mayores se relacionen. Eso permite mantener la actividad y hace que te sientas bien». Lagartos destaca lo gratificante que es escuchar, y tener tiempo para dedicar a los demás. «Hay que prestar especial atención al medio rural».