El análisis de Sanidad ve viable el agua de Onzonilla y sospecha de una conexión ilegal a la red
Aunque el agua ya presenta parámetros normales de cloro y turbidez, el Ayuntamiento de Onzonilla mantiene la restricción de consumo por «máxima prudencia» hasta tener los análisis definitivos

El agua de Onzonilla ha superado la inspección del servicio territorial de Sanidad.
El servicio territorial de Sanidad realizó hoy una inspección exhaustiva de la red de abastecimiento del municipio de Onzonilla, acompañados por el alcalde Diego Lorenzana, que concluye preliminarmente que el agua es apta para consumo humano, aunque recomienda a los vecinos purgar los grifos de sus domicilios por mayor seguridad, por si quedaran restos de la turbidez que vivieron el pasado viernes.
Según el acta de inspección a la que ha tenido acceso este periódico, los parámetros analizados "in situ" —cloro residual, PH y turbidez— ya se encuentran dentro de los rangos legales. Los caracteres organolépticos del agua (olor, color y sabor) son "normales". Sin embargo, el Ayuntamiento de Onzonilla, atendiendo al malestar vecinal y aplicando el principio de máxima prudencia, ha decidido mantener la prohibición de usar el agua para consumo de boca (beber o cocinar) hasta que los boletines bacteriológicos confirmen que el peligro ha pasado.
El misterio de la turbidez: ¿Un pozo ilegal?
La investigación se centra ahora en el origen de la contaminación. El alcalde de Onzonilla, Diego Lorenzana, ha trasladado a los inspectores una sospecha: la turbidez no se originó en el depósito municipal, que siempre estuvo limpio, sino que apareció directamente en la red de distribución.
Sanidad ha instado al Ayuntamiento a iniciar una investigación urgente para determinar por qué el agua se ensució de forma súbita. La principal hipótesis es que pudo entrar agua a la red procedente de algún pozo privado no conocido que, de alguna manera, esté conectado ilegalmente al sistema público, contaminando el suministro de los vecinos.
Análisis en el lavadero
Además de la red oficial, los técnicos de Sanidad han tomado muestras en el caño anejo al lavadero. Aunque existe un cartel que advierte de que el agua no está tratada, es de sobra conocido que muchos vecinos se surten allí habitualmente. Los inspectores quieren descartar problemas en este punto.
Desde el Ayuntamiento se pide paciencia a los vecinos mientras llegan los resultados de los cultivos bacteriológicos, que determinarán si las medidas correctoras (purgas de bocas de riego y desinfección) han sido suficientes para garantizar la seguridad total de la población.