Adecentar las carreteras de León exige invertir al menos 100 M€ cada año
La provincia tiene la segunda red viaria más extensa del país, más de la mitad de pequeñas administraciones. Las mercancías pesadas en las grandes vías y el abandono rural agravan el deterioro

El deterioro en las carreteras se ha agudizado con el tren de borrascas.
Abodar las labores de recuperación y mantenimiento de las carreteras leonesas, con un estado agravado en las últimas semanas por la sucesión de borrascas, exige una inversión anual de alrededor de 100 millones de euros, según los cálculos realizados por la Asociación Leonesa de Edificación y Obra Pública (Aleop). Un esfuerzo inversor que tendría que mantenerse en el tiempo, y que debería realizarse a través de un plan integral de mantenimiento en el que colaboren todas las administraciones. Y que además «sea dinámico», en función de las circunstancias climáticas y el incremento del transporte que soportan. Un plan que debería llevarse a cabo además con «agilidad, compromiso en los trámites, la licitación, las ejecuciones y las inversiones que hay que poner en marcha», para que se realice a tiempo y evite acumular más problemas.
Desde la agrupación de empresas de obra pública recuerdan que León es la provincia con mayor red de carreteras de España (sólo por detrás de Lugo), con más de 6.000 kilómetros de vías, la mayor parte de ellas aquejadas de problemas y falta de mantenimiento suficiente. Los motivos de este deterioro, según Aleop, se concentran en la extensión, que obliga a dividir las partidas inversoras, junto con el uso creciente de determinadas vías por parte de transporte de viajeros y sobre todo de mercancías. En las zonas rurales las inundaciones y desprendimientos han venido a agudizar el problema (aunque buena parte de los problemas más graves se han producido en la A-6).
Del total de kilómetros de carreteras que recorren León el Estado es el que tiene menos kilómetros, no llega a mil, pero son los que sufren más desgaste por el volumen de tráfico. Estratégicas, y con continuos cortes y problemas de baches, son la AP-66, la A-6 o la N-VI, por ejemplo. «Aunque hay actuaciones previstas, son insuficientes», señalan desde la asociación, e inciden en que aunque algunos tramos se han adecentado recientemente, la falta de mantenimiento las vuelve a colocar «en una situación crítica. Vías con tanto tráfico exigen una renovación continua».
Las carreteras competencia de la Junta de Castilla y León suman unos 1.800 kilómetros, y «muchas de ellas requieren actuaciones inmediatas». Especialmente en las zonas de montaña, pero no solo. Y la mayor extensión de la red viaria está en manos de la Diputación y entidades menores, más de 3.300 kilómetros en los que se concentran además los mayores problemas para afrontar la conservación. La mayoría zonas rurales y alejadas de los núcleos urbanos, que incluso provocan el aislamiento de determinados territorios.
«En general todo el sistema viario tiene una situación muy deficiente y una falta alarmante de mantenimiento, que además exige una planificación anual, no puede llevarse a cabo a través de actuaciones puntuales».
El Procurador del Común acaba de pedir un diagnóstico del estado de las carreteras para su inmediata reparación y actuaciones más urgentes
La sucesión de prórrogas presupuestarias y la falta de presupuestos generales, estatales y autonómicos, viene a complicar aún más la situación. «Los presupuestos están prorrogados, y eso implica que se destinan a este fin cantidades similares a las de años anteriores, la inversión no se paraliza. Pero se requieren también inversiones nuevas que exigen partidas adicionales a lo previsto, como ocurre ahora por ejemplo con los efectos del tren de borrascas. Esto no está previsto en ninguna planificación, y las administraciones que trabajan con prórrogas tienen más difícil abordar estas obras en un plazo razonable», lamentan desde Aleop.
El Ministerio de Transportes acaba de anunciar un plan de inversión en asfaltado para mejorar la seguridad vial que invertirá 1.629 millones de euros en un plazo de tres años para mejorar los firmes de la red nacional.
El Procurador del Común acaba de pedir la elaboración urgente de un diagnóstico del estado de las redes viarias para su inmediata reparación, en una actuación de oficio enviada a la Junta, diputaciones y ayuntamientos de más de 5.000 habitantes. Reclama un plan de chocque con las actuaciones más urgentes y establecer mientras tanto límites y desvíos en las zonas más afectadas.
De las grietas a la piel de cocodrilo, antes de llegar al socavón
Rellenar baches o reasfaltar: cuánto cuesta acometer las mejoras
Los expertos de las distintas organizaciones de conservación de infraestructuras cifran en no menos de 38.000 euros por kilómetro el gasto necesario para afrontar de forma correcta el mantenimiento. Unas cifras que no siempre se alcanzan, lo que provoca ‘parcheos’ a menudo poco efectivos. Según Aleop, es complejo valorar la inversión que se lleva a cabo en la provincia en carreteras, porque las cifras globales que manejan las distintas administraciones se traducen en realidad en cuantías bien distintas para las mejoras a realizar. «Si la inversión para un tramo concreto da al final un monto de 18.000 euros por kilómetro sólo servirá para tapar baches. Si la inversión es mayor, puede plantearse el reasfaltado o la modernización de la infraestructura. No es mismo tapar agujeros que reasfaltar y señalizar de nuevo las vías intervenidas».
Cálculos de las grandes corporaciones
La Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan) calculó en un informe reciente que la inversión mínima para cubrir el déficit de conservación acumulado en las últimas décadas en las carreteras españolas ronda los 11.500 millones de euros, y mantener su estado ascendería a más de 38.000 millones en 25 años. En todo caso el informe va enfocado a la propuesta de que los usuarios paguen por el uso de las carreteras. Por su parte la Asociación Española de Carretera (AEC) cifra el déficit de mantenimiento por encima de los 13.900 millones, y advierte de que si no se actúa a tiempo el deterioro pasa de ser superficial a estructural, y el coste de la reparación se multiplica. Y la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (Acex) señala que es necesario invertir 2.000 millones en las carreteras del estado, otro tanto en las autonómicas y 1.000 millones en las de las diputaciones. Y alerta de que la falta de Presupuestos Generales del Estado y el fin de los fondos de resiliencia europeos implican una pérdida de recursos importante para esta partida.