Mónica Ramírez: «El cambio es bueno, otra cosa es cómo se ha hecho y los medios que se aportan"
Llegar a la responsabilidad de dirigir a los jueces de León y encontrarse una revolución en el sistema, ha sido todo uno. Es la primera mujer que accede al cargo pero está convencida de que todo saldrá adelante. «Sobre todo, gracias a los funcionarios y a su buena voluntad»

Mónica Ramírez, antes de comenzar la entrevista.
En la anterior nomenclatura, hubiera sido la jueza decana. Ahora tiene otro nombre pero los mismos quebraderos de cabeza. Además de intentar hacer justicia en la mitad de los asuntos de familia de León, tiene que poner orden en la sede de los jueces. Complicado.
—¿Por qué decide ser presidenta del Tribunal de Instancia de León?
—Soy de la promoción 53, la misma que Pablo (Arraiza, presidente de la Audiencia Provincial de León), así que cumplimos 25 años ahora. Empecé en Puebla de Sanabria, luego me fui a Astorga, estuve muy a gusto allí, pero luego ya como antes el ascenso era forzoso y no tenías opciones de poder quedarte en ningún sitio, me mandaron a Ferrol. Luego estuve en Pontevedra en un mercantil y cuando regresé aquí, León es una ciudad pequeñita con pocas plazas, y vine de Jueza de Adscripción Territorial. Me llamaron para la plaza de refuerzo de Familia, y he estado en el 10 un montón de años, hasta que salió el 11, que también lo convirtieron en Familia, y ahora soy Plaza 2 de la Sección de Familia, Infancia y Capacidad del Tribunal de Instancia de Léon.
—¿Por qué se embarca en la aventura de presidir el Tribunal?
—Tengo 25 años de carrera profesional y llevo ya más de 10 en León. Conoces la plaza, conoces las necesidades y yo creo que puedo trabajar para mejorar las cosas. El puesto de decano es un puesto de confianza. Si no tienes la confianza de tus compañeros, pues no. Y cuando se fue Pablo, algunos compañeros pensaban que era la sucesora adecuada
—¿Era consciente de que iba encontrarse un cambio tan brusco?
—Los cambios son buenos. Renovarse o morir. No tiene mucho sentido que con la jurisprudencia del Supremo, los tribunales estemos en primera línea y que luego tengamos una estructura arcaica. Estamos dictando resoluciones que están en la vanguardia de todos. Hace unos años a nadie se le ocurría pensar que el cuidado de los hijos no fuera para la madre. Y, sin embargo el Tribunal Supremo ha marcado la guardia-custodia compartida y está iniciando un camino. También ha marcado las líneas con la gestación subrogada, todo el tema de técnicas de reproducción asistida. Estamos por delante del legislativo, vamos haciendo jurisprudencia y no tiene sentido mantener la estructura. Yo creo que el cambio es bueno. Lo que pasa es que los tribunales de instancia se han implantado de manera totalmente apresurada. Por eso tenemos muchos problemas...
—... que son una carga extra, claro...
—La buena voluntad de los funcionarios está sacando adelante prácticamente todos los problemas técnicos. Parece un poco de risa, pero yo no he podido acceder a mi plaza hasta mediados de febrero. Eso lo deberían de haber previsto antes o haber hecho una prueba para poder lanzarlo y no tener tanto caos de procedimientos. Los magistrados están muy comprometidos, David (Díez Revilla, decano de la Abogacía) y Encina (Martínez, decana del Colegio de Procuradores) están poniendo todo de su parte. Todo el mundo arrima el hombro.
—Y luego está el problema añadido de las obras, ¿verdad?
—La directora del Servicio Común me trasladó que no había salas de vistas porque además se ha creado la plaza de violencia y la compañera del 4 no tenía sala. Entonces, sí que ha habido que buscar hueco para ella. Todos los compañeros han reajustado sus señalamientos para ceder días de salas a otros compañeros.
— ¿Está a favor de concentrar en León y Ponferrada los asuntos de violencia de género?
—El legislador ya ha optado por una fórmula y hay que respetarla. Tiene aspectos positivos y aspectos negativos. Principalmente, no solo la posibilidad de especialización, que sea un juez que vea a todas las víctimas de violencia, sino también del fiscal. Los medios materiales con los que puede contar un juzgado en León o Ponferrada, no son los mismos medios que puede contar Cistierna o Astorga. Y yo he estado en un juzgado único, en un juzgado de pueblo. Es como cuando tienes una afección cardiológica y en vez de que te atienda el médico de familia, te atiende el especialista cardiólogo en el hospital con sus equipos. La parte mala son los desplazamientos. Las víctimas son personas a las que les cuesta dar el paso y puede dar lugar a que no lo den y se pueden echar para atrás a la hora de denunciar. Y luego también está el traslado. ¿Con qué medios vamos a contar para trasladar a las víctimas? La Policía y la Guardia Civil no son medios de transporte. Ellos pueden trasladar a los detenidos solamente.
—Es que además, el aumento de la carga de trabajo es notable. Eso ¿tiene consecuencias?
—Ha habido una huida de los compañeros que trabajaban en los juegos de violencia. La especialización es muy buena, pero hay que dotarla de medios, claro. Desde el día 3 de octubre han asumido esas nuevas competencias.
—¿Por dónde empiezan las prioridades?
—Lo que necesitamos ahora mismo son despachos y salas de vistas. El edificio se ha quedado pequeño. Está prevista la creación de tres plazas, dos de civil y una de mercantil. Quieren crear una sección de mercantil. Y si vienen tres nuevos compañeros, tienen que tener un sitio donde trabajar. Hay que arbitrar medios, incluso aunque ya estamos organizando que tengan un espacio compartido. tenemos reuniones con el secretario coordinador, Enrque Marugán, que la verdad es que es muy razonable, y con las directoras de los servicios comunes. Es decir, que el diálogo está siendo muy fluido y nos vamos entendiendo.
—¿Hay entendimiento con los sindicatos?
—Desde el primer día. Una reforma como esta no se puede hacer sin la colaboración de todos. Los funcionarios son mayoría en numero, hay que cuidarlos. Yo lo tengo muy claro. Si ellos están bien, van a trabajar bien. Con Conchi (González, del Sindicato de los Trabajadores de la Administración de Justicia) también tenemos una buena comunicación y la predisposición es total
—¿Y cuando llegue Athenea?
—Estamos ya en marzo y no hemos conseguido solucionar los problemas técnicos que tenemos. Esta semana las aplicaciones no han funcionado bien. Y eso es un problema, claro. Afecta al trabajo a diario.