Los 70 investigadores del I4 mueven ya 8,8 M€ en proyectos tecnológicos
Los científicos logran financiación de proyectos, nacionales e internacionales, y contratos privados
Los robots avanzados es una de las líneas de trabajo del centro de investigación.
Hace un año que el Instituto de Investigación e Innovación en Ingeniería, conocido como el I4, de la Universidad de León se presentó formalmente ante el sector empresarial para contribuir al desarrollo tecnológico de la provincia. Lo que comenzó con una treintena de investigadores tras el visto bueno de la Junta en noviembre de 2024, suma ya 70 científicos (nació con una treintena) y una cartera activa de proyectos que supera los 8,8 millones de euros y «se posiciona como un referente en áreas estratégicas como la ciberseguridad, la inteligencia artificial, el sector aeroespacial y la industria 4.0», como explica su director, el catedrático Antonio Morán Palao.
«La actividad del instituto refleja un modelo de investigación altamente conectado con los retos tecnológicos y sociales actuales», concreta Morán Palao, quien concreta que más de cinco de los millones que mueve el instituto están destinados a proyectos de investigación y cerca de 3,8 están ligados a contratos con empresas e institución, por lo que añade que una de las «principales fortalezas» del centro es la combinación de la financiación pública competitiva junto con la transferencia privada. «Este modelo híbrido permite abordar la investigación sin perder el vínculo con las necesidades reales del mercado y que muchos de los desarrollos tecnológicos no se quedan en el laboratorio, sino que se transforman en soluciones aplicables a sectores estratégicos», precisa, tras concretar que el I4 tiene así capacidad para aspirar y participar en proyectos internacionales de gran escala.
Ciberseguridad e inteligencia artificial, robótica avanzada, ingeniería aeroespacial y defensa, energía verde, economía circular y fertilizantes avanzados junto con la Industria 4.0 y la fabricación aditivia son las áreas estratégicas en las que trabajan los 70 científicos —agrupados en ocho grupos de investigación— vinculados al Instituto I4.
Antonio Morán Palao explica que el Instituto de Investigación e Innovación en Ingeniería se ha marcado «varios objetivos estratégicos» de cara a los próximos años, «entre ellos, la consolidación de un hub de ciberseguridad en colaboración con Incibe, la expansión de las capacidades en fabricación aditiva metálica y el liderazgo en tecnologías de hidrógeno y electrocombustibles». Otro de los pasos que se darán están encaminados a reforzar su actividad en materia de propiedad industrial, es decir, aumentar el número de patentes tras la Virtual Art Projection, registrada en 2024.
«Con una plantilla científica en crecimiento y una red internacional de colaboradores, el I4 se perfila como una de las plataformas dinámicas de innovación tecnológica», explica su director, para anunciar que a principios de este año ya se han conseguido dos nuevos proyectos europeos, cuatro contratos con empresas y otros tantos proyectos de ámbito nacional. «En un contexto en el que la competitividad depende cada vez más de la capacidad para generar conocimiento y transferirlo al mercado, el I4 demuestra que la investigación universitaria puede convertirse en un auténtico motor de desarrollo científico, industrial y social», remata Antonio Morán Palao.
Ejes de actuación
Robótica avanzada. Nuevas soluciones para impulsar la futura industria nacional o robots para ganadería extensiva.
Aeroespacial y Defensa. Nuevos sistemas de vuelo, basura espacial, optimización aerodinámica o soluciones para la defensa con Isdefe.
Energía verde y fertilizantes. Tecnologías relacionadas con el hidrógeno verde, los electrocombustibles y la valorización de residuos y la producción de fertilizantes y soluciones agrícolas sostenibles.
Industria 4.0. El instituto impulsa el desarrollo de nuevas tecnologías de fabricación aditiva y materiales avanzados, piezas metálicas de alta resistencia para el sector aeroespacial o la automoción o materiales cerámicos, estructuras porosas controladas y materiales de origen natural imprimibles en 3D.