El verano acrecienta la falta de personal para atender la demanda de la hostelería
Los hosteleros leoneses alertan de los problemas para cubrir los puestos en la temporada alta.El aumento de negocios en época estival tensiona aún más el mercado laboral del sector en León

El bar del estadio Hispánico sigue cerrado sin nadie que quiera hacerse cargo.
Ni con cualificación, ni sin ella. La hostelería de León se asoma al verano, la época con más movimiento junto a la Semana Santa, con más demanda de empleo que manos para atenderlo. No llega, como insisten desde la asociación provincial de hostelería y turismo, para poder atender una temporada en la que, junto a los establecimientos de todo el año, se incrementa la afluencia en los bares y restaurantes en los pueblos, se abren las barras ligadas a las piscinas por toda la provincia y crecen los negocios ligados al tirón estival. Todo sumado hace que este puntal del sector servicios genere una burbuja veraniega que tensiona aún más el mercado de trabajo, como admiten los protagonistas.
La necesidad incentiva experiencias como la organizada por el Ecyl este pasado lunes para facilitar «entrevistas de trabajo exprés», en las que reunir a los potenciales trabajadores con los hosteleros. La iniciativa citó a 1.012 demandantes de empleo y 14 empresas de hostelería que ofrecían 44 ofertas para ocupar puestos de camarero y ayudante de cocina, sobre todo. Aún no se haya cerrado la cifra de éxito, como apuntan desde el sector, que lamenta que no todos los que habían recibido la citación pasaron por la ronda de encuentros, dado que algunos cumplieron con el requisito de la firma para no ser penalizados y luego se fueron.
Aunque, como insisten desde la asociación provincial, la cifra de demanda supera con mucho esas 44 plazas de las entrevistas exprés. Muchos más negocios esperan encontrar estos días personal, como reseña la gerente del colectivo, Paula Álvarez, quien incide en que para poder ayudar a los empresarios cuentan con «una bolsa de empleo» con los currículums tanto de los candidatos de esta última experiencia como de anteriores.
Pese a estos auxilios, los carteles de «se busca camarero» y «se necesita ayudante de cocina» se suceden en las puertas de los establecimientos de hostelería. Aunque «cuesta que llegue gente», como señala Martín Méndez, uno de los hosteleros con más experiencia del casco histórico. El dueño del bar El Altar, en la calle Plegaria, y de Altar Suites, insiste en que han llegado a un punto en el que se les complica hallar «gente sin cualificación para formarla». «Más todavía en verano», recalca el hostelero leonés, a la pueryta de una temporada en la que el turismo llena las calles de la ciudad antigua.
Méndez defiende que «el oficio de camarero es bueno comparado con otros» y avisa de que «han mejorado mucho las condiciones con respecto a hace tiempo». «No son 10 y 12 horas de jornada con un solo día de descanso a la semana, como se pedía antes en muchos sitios, sino que tenemos buenos contratos, con cuarenta horas, sueldos de acuerdo a lo que marca el convenio, que está cerca de los 1.350 euros para un ayudante de camarero, e incluso por encima de estas cifras en muchos casos», reseña el hostelero leonés. No se explica el empresario «a qué es debido» esta falta de mano de obra, pero apostilla que se notó «un cambio en el sector a partir de la pandemia».
Ni por la mitad quieren el bar municipal del Hispánico
La complicada tarea de encontrar un concesionario en los clubs recreativos
Básicamente, se trata de empresas que tienen que aceptar rebajar el precio de la carta en los menús y el de los productos que ofrecen, más baratos en unos casos y menos en otros, dependiendo de los circunstancias, con la particularidad de que luego no siempre la respuesta en las ventas satisface las expectativas que se habían creado por parte del empresario.
Además, dependiendo de la normativa de cada entidad, se permite habilitar el acceso al público de la calle que venga acompañado por un socio de la sociedad o se restringe el acceso a los comedores, únicamente a las personas abonadas a cada club.
NO HAY INteresados
Las grandes firmas de la hostelería leonesa rehuyen normalmente este tipo de contratos. Aparte de que no se prolongan en el tiempo por las propias condiciones y por la sinergia, hay una variable que en el caso de León no siempre está asegurada y que influye mucho en los resultados: la climatología. Las jornadas de lluvia o mal tiempo suelen llevar emparejada una notable caída de la afluencia y con ello también del consumo en los bares y restaurantes de las entidades.
Los servicios de mantenimiento y el de restauración suelen ser uno de los principales quebraderos de cabeza para las siete sociedades recreativas de que dispone actualmente León, la capital de la autonomía más nutrida en este tipo de oferta. Casa de Asturias, La Venatoria, Real Aeroclub, Nuevo Recreo Industrial, Casa de León, Casa Galicia y Club Peñalba, Casino de León componen la oferta de que dispone la ciudad, con diferentes alternativas, unas de carácter más urbano y otras más encaminadas a la oferta del extrarradio. Las piscinas, las instalaciones cubiertas y el servicio de Restaurante son algunas de las variables que influyen de forma notable en la captación de nuevos socios. Pero no en todos los casos se puede garantizar de forma continuada la prestación del servicio de restauración.