Superar la fractura del tren en Navatejera mueve ya 16.000 toneladas de tierra

La obra para suprimir los pasos de El Cuco, Las Huergas y La Cerrada muestra el nuevo vial que las coserá.La calle paralela a las vías tendrá 2 rotondas y absorberá más de 12.000 coches al día

Las fincas expropiadas ya muestran la anchura del futuro vial paralelo a la vía.virginia morán

Villaquilambre

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Las obras para superar la fractura del tren en la localidad de Navatejera, que comenzaron el pasado mes de febrero, han pasado a una fase visual espectacular, donde las máquinas mueven ya más de 16.000 toneladas de tierra para preparar la carretera paralela a la vía férrea y a la avenida de La Libertad (LE-311 a Collanzo) de casi 800 metros; las dos rotondas y las rampas de entrada y salida al nuevo túnel de la calle El Retiro.

El beneficio para la movilidad en la zona será enorme, ya que los vehículos que ahora llegan desde la Universidad por la avenida de Los Jesuitas en dirección a Villaquilambre deben esperar hasta 32 veces al día para cruzar la vía del tren en el paso de El Cuco (casi por debajo de la ronda Este) por la bajada de las barreras. 

Con las obras, esos conductores —y no son pocos, porque se calcula que pasan más de 12.000 al día—, van a disponer de un giro a la derecha por el nuevo vial hacia la primera glorieta distribuidora del tráfico, que les permitirá incorporarse en menos de 1 kilómetro a la carretera central de Nava (la avenida de La Libertad) a través de un subterráneo que en superficie también se gestiona con una segunda rotonda y que canalizará la circulación rodada de forma segura y fluida, haciéndola desembocar directamente en la nueva e imponente glorieta de Navatejera, ubicada junto al polideportivo tras comer 800 metros al parque de El Cardadal.

Las carcasas de hormigón para los colectores ya están en la zona.Virginia Moran

De modo que el paisaje urbano de Navatejera está cambiando a marchas forzadas porque sus antiguas fincas y praderías por detrás de Lácteas San Vicente ya muestran las heridas de la macro-obra de supresión de los tres pasos a nivel de El Cuco (o Jesuitas), Las Huergas y La Cerrada en los puntos kilométricos 2/460, 2/625 y 2/805 de la línea de ancho métrico León-Matallana.

Este movimiento de tierras no es un trabajo secundario. Se trata de la explanación de la gran arteria interior que coserá y unificará el tráfico de los tres puntos negros sobre las vías que se borrarán. Sobre el terreno ya se puede comprobar visualmente cómo las máquinas están rompiendo la fisonomía anterior para abrir esta calle. Una plataforma que, aunque todavía es de tierra y piedras, ya muestra la anchura y el trazado definitivo que desviará de forma irreversible los flujos de vehículos lejos de los raíles.

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Las máquinas excavan y aplanan la nueva carretera por la que se derivará el tráfico.Virginia Moran

Con este avance y las cajas de hormigón de los colectores sobre el terreno, el puzzle de ingeniería adjudicado por 5,1 millones de euros a Mainsa empieza a encajar sus piezas maestras a ojos de los viandantes. El beneficio de este despliegue, que encara sus meses decisivos con la vista puesta en el otoño, será histórico para el alfoz de León ya que busca pacificar tres cruces sobre las vías cuya eliminación colea desde 2006, cuando el Ayuntamiento de Villaquilambre y la antigua Feve firmaron aquel primer convenio de dos millones de euros para eliminar trece pasos a nivel en todo el municipio. Han tenido que pasar 20 años, la expropiación forzosa de 49 fincas (que suman 12,3 hectáreas de terreno) y una inversión millonaria para que el proyecto pase de ser un arma arrojadiza electoral a una realidad de hormigón y asfalto.